Sociedad

Solidaridad sin muros

  • Columna de Enrique Velázquez
  • Solidaridad sin muros
  • Enrique Velázquez

“A mi madre por su firmeza, su incondicional apoyo y por enseñarme a ser un hombre justo”

Sin duda alguna la historia del mundo es la migración. El hombre en la búsqueda de la supervivencia y de mejorar su calidad de vida ha explorado diversos territorios. Durante décadas los mexicanos han emigrado a otros países, especialmente hacia nuestro vecino del norte Estados Unidos. Ahí han crecido miles de niños que con sus padres llegaron a cumplir la ilusión del sueño americano. Hoy los llaman dreamers, jóvenes indocumentados de entre 15 y 31 años que han estudiado y trabajado gracias a las alternativas que Obama decretó hace unos años.

Como parte de las políticas xénofobas de Trump, se ha iniciado la deportación de miles de inmigrantes, entre ellos los jóvenes dreamers; jóvenes que han conseguido grandes aportaciones a un país que hoy los margina. Ante este panorama lleno de incertidumbre, nos toca brindar seguridad a su llegada y abrir las puertas de nuestras instituciones educativas para dar cobijo a sus esperanzas. No se puede dejar solos a estos jóvenes que son víctimas de un discurso de odio, discriminación y violencia. Sin duda los dreamers no quieren dejar de soñar y la universidad deberá ser el aliento para la continuidad de sus sueños.

La Universidad de Guadalajara tiene un compromiso social y se debe de manifestar en este escenario adverso. Nuestra universidad siempre ha sido espacio para el debate, la investigación y la búsqueda de soluciones a los problemas sociales, ahora, además, tendrá que incluir la solidaridad, la cooperación y la apertura hacia estos jóvenes que llegan desolados a un país que, si bien los vio nacer, muchos no conocen. No podemos ser sólo espectadores, tenemos que ser participantes activos, y recibir a los estudiantes deportados es un primer paso. Es momento para que toda la comunidad universitaria se sensibilice respecto a la difícil situación por la que atraviesan estos miles de jóvenes, es necesario que la universidad sea motor y espacio de una solidaridad sin muros.

El panorama político, económico y social que lastima a nuestro país es bastante sombrío; pero también se presenta una buena oportunidad para ser una mejor sociedad. Es tiempo de repensar el desarrollo de nuestro país y las universidades públicas deben ser un agente importante en esta labor. La orientación de este nuevo modelo debe surgir de las instituciones educativas, dar espacios en nuestras universidades a los dreamers mexicanos es el inicio de un nuevo México, un México más solidario.

Secretario general del Sindicato de Trabajadores Académicos de la UdeG

Google news logo
Síguenos en
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.