Cultura

Paul Simonon en México

No cabe duda que hay de nostalgias a nostalgias. La que prevalece actualmente es la que busca exprimir hasta donde se pueda la vieja gloria, como tratando de ofrecer un falso pacto fáustico que permita negar al menos por unas horas el inexorable paso del tiempo, monetizando en el proceso la ilusión de eterna juventud. Y está otra especie donde el fulgor del recuerdo dota de un aura especial a un presente que si bien está vinculado con el pasado, se sostiene por su peso y mérito propios. La visita al Hay Festival de Querétaro del ex bajista de The Clash Paul Simonon, para participar con una charla y presentar su nuevo proyecto musical, Galen & Paul, claramente se inscribe dentro de la segunda especie.

A sus 67 años, Simonon derrocha buen humor, sencillez, y con su traje café a rayas y camisa blanca desfajada sigue siendo el ícono del estilo que siempre fue. Y si bien evidentemente The Clash está presente en su charla del sábado por la noche, en la conferencia de prensa, y como emotivo encore del concierto del domingo, donde interpreta junto con su banda “Guns of Brixton”, el énfasis está puesto tanto en el proyecto musical que lidera con Galen Ayers, Galen & Paul (cuyo concierto del domingo por la noche fue extraordinario), como en su actual proceso creativo musical, y como pintor y grabadista. Y la minucia y el entusiasmo con que aborda toda su participación en el festival denota a un artista involucrado con las posibilidades de su presente, y no regodeándose decadentemente en el pasado, como ocurre tan a menudo en la actualidad.

En la conferencia de prensa tuve la oportunidad de preguntarle si ante el actual clima de guerras culturales e ideologías en competencia podrían surgir bandas tan politizadas como los Sex Pistols o The Clash, a lo que amablemente respondió:

“En la década de 1970 reaccionábamos a nuestra propia situación con nuestra música, con nuestro enfoque, y comentando sobre el estado de cosas, e igualmente le corresponde a la gente joven hacerse escuchar hoy. Yo puedo decir cosas, pero ya no soy un joven, y cuando sí lo fui reaccioné a mi época, por lo que toca hacer lo mismo a los jóvenes de hoy. Y, sí, en ese sentido podría haber otro Sex Pistols u otro The Clash, y también podría provenir de otro lugar, que no sea siquiera música: podría ser en el cine, o escritura o poesía”.

Igualmente, hacia el final de la charla del sábado recordó que él y Joe Strummer, tras sacar el disco Cut the Crap, se impusieron irlo tocando de lugar en lugar sin más dinero que el que obtuvieran de la propia tocada, a menudo durmiendo si hacía falta en casas de desconocidos, pues el objetivo era simplemente interpretar el disco y que eso mismo hiciera posible seguirlo interpretando, fuera de cualquier otro tipo de interés o consideración. Cuestión que por supuesto podríamos pensar requiere haber alcanzado un cierto nivel de éxito previo, como el que The Clash con toda justicia se había ganado, pero aun así destaca el gesto del arte por el arte mismo, precisamente cuando por su tamaño y fama lo normal es que estuvieran pensando cómo crecer más, ganar más dinero, y hacerse más famosos. Y su entrañable visita a México con el proyecto Galen & Paul, que además estuvo apuntalado por la participación de tres músicos queretanos de la banda Pila Seca, demuestra que más que nostalgia del pasado, lo que encarna Paul Simonon es que al menos en su caso, el espíritu de “do it yourself” del punk sigue tan vivo como siempre.


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Eduardo Rabasa
  • Eduardo Rabasa
  • osmodiarlampio@gmail.com
  • Escritor, traductor y editor, es el director fundador de la editorial Sexto Piso, autor de la novela La suma de los ceros. Publica todos los martes su columna Intersticios.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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