La aceptación de Andrés Manuel López Obrador de haber recibido dinero del narcotráfico para su campaña presidencial confirma que vivimos en un estado de indefensión, y la revelación, ante la cercanía de las elecciones, solamente contribuirá a la división social y a la inseguridad con la que lidiamos todos los días.
¿Caíste? Entonces necesitas empezar a cuestionar más lo que consumes. Tomar por cierta la aseveración anterior, sin buscar más fuentes que la confirmen, revela la necesidad de ser más responsables y selectivos con la información que nos llega, cuando hay miles de notas, videos, reels y cuantas cosas que avientan medios digitales sin pasar por un proceso de verificación.
Con la inmediatez como prioridad, se genera contenido que, en vez de abonar a un debate público bien sustentado, crea confusión en una sociedad que cada vez se preocupa menos por saber y más por tener la razón.
Todavía no arrancan las campañas, y ya desde hace meses nos estamos ahogando en notas políticas en las que se tiran y se desmienten unos a otros, y es un comportamiento que se replica entre la ciudadanía, que en lugar de buscar la objetividad y la verdad, optan por tomar información que confirme su postura, sea o no correcta.
Esto no es nuevo, en lo absoluto, pero esta vez entra un jugador peligroso: la inteligencia artificial. En un sitio web gratuito es posible crear un audio en el que se escuche la voz del Presidente confirmando nexos con el crimen organizado, incluso se pueden hacer videos utilizando sus conferencias mañaneras y empatar el audio que gusten; hasta un ojo experto puede ser engañado, ni se diga del consumidor común que ve decenas de reels o videos en redes sociales en diez minutos.
Las fake news se han transformado en un monstruo imposible de vencer, la única manera de hacerles frente es en la individualidad, siendo conscientes de nuestro contexto, las herramientas tecnológicas pueden ser utilizadas para bien o para mal, y estamos en medio de una lucha entre intereses políticos y particulares.
Ante la avalancha informativa que se viene conforme se acerca el 2 de junio, debemos estar en alerta, y cuidar lo que consumimos y difundimos, para ser agente de concientización, y no cómplice de la desinformación.