Política

La boda, los adioses y estos tiempos en la 4T

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Debería haber sido un gran fin de semana para Claudia Sheinbaum.

La celebración del Gran Premio de la Ciudad de México señalaba en tres días dos cosas fundamentales que los capitalinos podríamos celebrar: el regreso ordenado a las actividades masivas que esta ciudad tanto extrañaba y tan bien le hacen, y el reinicio de la actividad turística con todo. Hoteles, restaurantes, taxis, servicios de transporte, tiendas estuvieron abarrotadas el fin de semana de visitantes y locales gastando.

Era la coronación también del mejor programa de vacunación de todo el país que nos hace estar a los que aquí vivimos un poco más tranquilos, atreviéndonos a salir y convivir, aunque siempre cuidadosos.

Tendría que haber sido un buen principio de semana para Andrés Manuel López Obrador. Después de una semana más o menos tranquila gracias al puente de Día de Muertos, viajaba a Nueva York al Consejo de Seguridad de la ONU y daría un discurso, como el que dio, en ese escenario en donde a su manera expresaría su más sólida y antigua consigna de primero los pobres, además de hacer un par de reclamos por el desastre de la vacunación mundial —aunque hay que decir que no es en ese foro donde esas cosas se discuten—. Pero siendo un Presidente que viaja tan poco y que dedica todo su tiempo a la política interior, no estaba nada mal. Sería la nota de ayer martes, sin duda.

Y entonces la boda… o no, me corrijo: la filtración temprana y por todas partes de un evento anterior a la boda que no incluyó a las contrayentes, que no es delito —ya hemos visto suficientes documentos al respecto, documentos que por cierto no son públicos y a los que muy pocas personas tienen acceso—, pero que involucra a adversarios del Presidente y da la apariencia de muchas cosas, menos de austeridad republicana.

Y adiós lo que debería haber sido ese gran fin de semana para Sheinbaum y adiós reinar el martes y miércoles por un discurso en la ONU para López Obrador.

Sheinbaum echó entonces a una de las pasajeras del avión privado y el Presidente destituyó al novio de la boda.

Ejercieron su poder, que ese ahí está y es enorme. Porque en estos tiempos de disputa de candidaturas lo que se va perdiendo es el control, el control hacia adentro, dirían los mejores y más viejos priistas. Este fin de semana es buena prueba de ello.

@puigcarlos

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Carlos Puig
  • Carlos Puig
  • carlos.puig@milenio.com
  • Periodista. Milenio TV, Milenio Diario y digital, de lunes a viernes. Escucho asicomosuena.mx todo el tiempo.
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