Seamos honestos.
A quienes nos interesa el futbol hace muchos años, cuánto nos apasiona ir a ver un Suecia contra Túnez (domingo 14, en Monterrey). ¿En serio nos morimos de ganas de ver un Corea del Sur contra República Checa? (jueves 11 a las ocho de la noche). O ya compramos boletos de avión y rentamos Airbnb en California —al fin está barato el dólar— para ver el Irán contra Nueva Zelanda (lunes 15 a las seis). No sé. Creo que no dan ni para citarnos en la cantina favorita para verlo.
No es lo que hago como oficio periodístico pero me encanta, me apasiona el futbol. Y sí, los Pumas serán campeones. Será por eso por lo que en los últimos días he comenzado a leer y escuchar a comentaristas destacados del periodismo deportivo decir que no notan un “ambiente mundialista”. Creo que tienen razón, pero tal vez yo veo otras razones que las que ellos argumentan. Razones que tienen que ver, creo, desde mi afición, con la decisión de FIFA de ampliar el número de equipos que han llegado a este mundial en tres naciones.
En el último mundial jugaron 32 equipos nacionales. En este jugarán 48. Cincuenta por ciento más equipos. ¿De dónde? ¿Cómo?
Algunos ejemplos y espero no ofender a nadie.
Viene a México, Uzbekistán, primer mundial de su historia. ¿Alguien conoce un equipo de aquella liga? ¿En qué canal vemos los partidos? Viene la República Checa que no ha asistido a un mundial desde 2006. O el Congo, que no venía a un mundial desde 1974 y ahora llegó por eso que llaman repechaje. O Sudáfrica que, por supuesto estuvo en su mundial, y en el de 2002, que le fue bastante mal —soy generoso—. Podría seguir…
Creo que la ciudad ganona fue Guadalajara. Un partido de México, uno de Colombia y luego el Uruguay contra España del 26 de junio; partidazo.
Agreguemos que si usted quiere ver a Uzbekistán o Túnez o Corea del Sur, pues hay que pagar los estratosféricos precios de hoteles y Airbnb, o espere que tres días antes le regalen la habitación porque al final, nadie llegó.
Esto no solo pasa en México. Hace un par de semanas, The American Hotel & Lodging Association publicó un reporte entre sus asociados en el que 80% de los encuestados dice que las reservas de hoteles están por debajo de las previsiones iniciales.
Pues sí.
La ambición perversa de la FIFA por el dinero hace eso.
El mundial, el de verdad, el del futbol, el de siempre; empieza el 30 de junio, con los 16avos de final. A partir de ese día, hablemos de “ambiente”.