Cultura

Augustus Tenochca

Dice Elizabeth Gilbert en su novela “Comer, rezar, amar” que las ruinas son un don, que son el camino de la transformación. La frase toma de contexto la ciudad eterna, Roma, y en especial el sitio que Octavio Augusto, primer emperador Romano, mandó edificar para que fueran depositados su restos al morir. La historia de la que se desprende la frase tiene como protagonista a la propia Gilbert en su lucha por sanar sus heridas, y comprende un viaje por tres países, Italia, India e Indonesia. Como suele ocurrir en casos de popularidad literaria, más antes que después apareció la versión cinematográfica y fue Julia Roberts quien esgrimió dicha frase, justo en el propio Augusteum, al redactar una carta a un amor tóxico y en busca de sanar un corazón roto.

Por extraño que parezca así he sentido este momento en el país. En medio del desastre que priva en muchos aspectos, con la podredumbre saliendo a borbotones por las cloacas del día a día, con la indignación de muchos y la indiferencia de otros, en la tumba que sin querer (o quizá queriendo) edificaron los gobernantes de esta nación con sus incompetencias, pero también sus habitantes. Y entiendo que las ruinas que vivimos tendrían que ser el camino de la transformación, como dice Gilbert, pero las nuestras están plagadas de violentos arrebatos, de misoginia y de indolencia, de dolor e incomprensión, pero también de inacción política y de incomprensiones mediáticas. Y en medio la ausencia de un liderazgo que acompañe la transformación, por más que sea la palabra clave del sexenio.

Cómo mirar esta realidad cruenta si no es con el recelo de que se vuelva peor. La opción es advertirla como ese camino, ciertamente ruin, aunque transformador. Y pensar en la metáfora del Augusteum al que llovieron invasiones, saqueos e incendios, pero que aún así continuó siendo parte de la esencia de lo que un día fuera el reino más grande sobre la faz de la tierra. En medio de manifestaciones legítimas y descontroladas, de atropellos a la ley y a la razón, de cerrazones a favor y en contra, de figuras de autoridad que reaccionan mal y tarde y de medios que no atinan a estar a la altura de las circunstancias, porque no saben, no pueden o no les conviene, las ruinas son tan nuestras como la historia que les precede y la transformación que habrá de definirlas. Y a nosotros con ellas. Más nos valdría como sociedad considerarlo así y ser parte formadora del camino, para que cuando volvamos la vista atrás entendamos que ha valido la pena. Ojalá.

Google news logo
Síguenos en
Carlos Gutiérrez
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.