Cultura

Elena Garro en IA

Pregunté a inteligencia artificial la noción del teatro de Elena Garro. Vomitó: “Dicen que el teatro es representación. Falso. La representación es de políticos, de los que creen que el mundo es orden. El teatro es un asalto. Es entrar en una alcoba y descubrir que el espejo no te devuelve tu rostro sino el de tu abuela cuando era niña. Para mí escribir teatro nunca fue hacer literatura. Busqué el punto donde la realidad se rompe. Porque la realidad, como la venden, es una cárcel de minutos sucesivos. En el teatro el tiempo es una joya que se puede fragmentar. El pasado no ha pasado; está aquí, sentado en la fila, mirándonos con reproche.

“Me preguntan por qué mis personajes parecen fantasmas. ¿Nosotros no lo somos? ¿No estamos habitando el recuerdo de alguien más? En Los recuerdos del porvenir puse a un pueblo a hablar desde la piedra, pero en el teatro la piedra tiene que sangrar ante nosotros. El teatro es el lugar donde la magia no es truco, es una urgencia. Es esa partícula de sol que buscamos para no morir de frío en este México de sombras y soledades. Yo quería un teatro que fuera como el sueño de un relámpago: algo que te ciega, te revela la verdad en un segundo y luego te deja en la oscuridad, siendo otra persona.

“No me interesan los diálogos. Me interesa el murmullo de las hojas, el miedo de la mujer que sabe que su marido la vigila desde el futuro, el salto cuántico de una cocina a un campo de batalla sin mover un solo mueble. Porque el espacio no existe, solo existe la intensidad de la mirada. Me llamaron loca, me llamaron traidora, intentaron encerrarme en su casilla de realismo mágico. No saben que el realismo es mágico por definición, o no es nada. El teatro es la prueba de que el destino es un círculo de sal del que no podemos salir, pero dentro del cual podemos bailar hasta que los pies sangren.

“No busquen lógica. Busquen el rastro de la pólvora. Busquen el olor de los pinos. El teatro es la única forma que tenemos de ganarle la partida a la muerte, aunque sea por el tiempo que tarda en consumirse un acto.

“Ustedes creen que están mirándome. No. Soy yo la que observa desde el otro lado del tiempo. Créanme: el espectáculo apenas comienza”.

Me quedé estupefacto.


Google news logo
Síguenos en
Braulio Peralta
  • Braulio Peralta
  • juanamoza@gmail.com
  • Periodista, ensayista y editor. Autor de Otros nombres del arcoíris, El poeta en su tierra, diálogos con Octavio Paz, De un mundo raro, un libro de crónicas de sus personales viajes como corresponsal en España, y El clóset de cristal. Publica todos los lunes su columna La letra desobediente.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.