Política

Superpeso

La palabra "coyuntura" proviene del latín "co-iunctura", que significa conexión y se refiere a la interdependencia temporal de factores que se unen para crear una situación específica. Por su carácter fortuito, una coyuntura es sin embargo engañosa, pues no es sino una confluencia inestable que genera una aparente realidad, no siempre real.

Los políticos aman las coyunturas favorables, porque les permiten convencer sobre el hecho, en realidad cuestionable, de que lo que se vive no es una coyuntura, sino un logro de su autoría. Por supuesto odian las coyunturas negativas porque aparecen como culpables de lo que se revela y rebela en su contra, lo sean o no.

Coyuntura económica, el muy publicitado superpeso es quizá el mejor ejemplo de la primera descripción: un mito construido a partir de factores que confluyeron, pero que en su gran mayoría no son ni permanentes ni de autoría gubernamental.

Hoy, a finales de marzo de 2023, el peso vale prácticamente lo mismo que valía en marzo de 2018. Es decir, si realmente hubiera un superpeso, sería en todo caso resultado de las acciones del anterior gobierno. Y es que el dizque superpeso, por debajo del piso de los 18 pesos por dólar, sólo duró 5 días.

Por ello, más allá de la retórica oficial, que por cierto es exagerada y falsa, algo que sí merece un análisis cuidadoso es la estabilidad y gradual revaluación del peso durante 2022, porque esa sí fue real y comprobable. La pregunta es pues ¿qué tanto fue este fenómeno estructural y qué tanto coyuntural? Objetivamente fue una mezcla de ambos.

Estructuralmente hay dos factores que sí son mérito del Banco de México y de las autoridades. El primero, la acertada política monetaria del banco central. Por el lado del gobierno, el respeto a las decisiones del Banco de México y, como segundo factor, la oportuna reactivación de sectores clave, para que México sea hoy el principal proveedor pospandémico del mercado estadounidense. Las exportaciones ingresan divisas y éstas aumentan el valor relativo del peso.

Que no le digan, que no le cuenten: todo lo demás es coyuntural. Primero, 50 mil millones de dólares de remesas; una vergüenza y no un orgullo, que además puede cambiar. Segundo, 7 mil millones de pesos de inversión en dos operaciones que no se repetirán: la reestructura de Aeroméxico y la fusión de Televisa con Univisión. Tercero, un débil dólar a nivel global, que ya se fortaleció. Cuarto, un alto precio del petróleo, que en cualquier momento baja. Ahí está su superpeso: una coyuntura inestable que volverá gradualmente a sus niveles reales, que oscilan entre 18.90 y 19.90 pesos por dólar.

Por eso, en la empresa como en la vida, lo real de lo ficcional has de diferenciar, pues de lo contrario mucho te podrías equivocar. Y ese fue el análisis circunstancial de tu Sala de Consejo semanal.

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Arnulfo Valdivia Machuca
  • Arnulfo Valdivia Machuca
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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