Política

La reivindicación del carcelero

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Tan escaso de talentos, experiencia y eficiencia está el obradorato que la presidenta Claudia Sheinbaum designó al impresentable ex director del Instituto Nacional de Migración Francisco Garduño para un cargo directivo y decorativo de la Secretaría federal de Educación.

“Se analizaron distintos perfiles”, justificó la Presidenta ayer, “y para la designación se tomó en cuenta el pasado de Garduño”, y enfatizó: “Se analizaron distintos perfiles, particularmente para ese puesto”, y reconoció que el nombramiento “es polémico, pero él terminó su proceso, no tiene ya ningún proceso jurídico…”.

Al darle posesión del inmerecido hueso, el secretario Mario Delgado describió a Garduño como “funcionario ejemplar”, motivando que Joaquín López-Dóriga, habitualmente contenido y “bien hablado”, titulara su columna (MILENIO de ayer): ¡Qué poca madre…!

La presidencial designación vuelve a confirmar que la 4T, lejos de combatirla, premia la impunidad.

Viejo amigo de López Obrador (en la capital fue su director de prisiones), Garduño se mantuvo en el INM de mediados de 2019 a mayo de 2024, y su gestión quedó marcada, desde marzo de 2023, por la horrible muerte de 40 migrantes en el incendio de la cárcel ––“estación migratoria”, le llaman–– que tenía bajo su mando en Ciudad Juárez.

“Me dio mucho gusto reunirme con Francisco Garduño, que ha sido nombrado por parte (sic) de la presidenta @Claudiashein, como (sic) Director General de Centros de Formación para el Trabajo. Francisco Garduño es un funcionario ejemplar y su participación en estos centros será fundamental para la reforma a la educación #MediaSuperior que está en marcha con el #BachilleratoNacional. Esto se suma a la actualización de la oferta educativa en educación superior que se alinea con los sectores estratégicos del #PlanMéxico y los polos de desarrollo para el bienestar”, escribió Delgado en las redes.

Con Garduño se disparó la detención de migrantes (a la mayoría de los cuales obligaba a caminar desde Chiapas hasta la frontera norte) y se impulsó la virtual militarización del instituto con la contratación de personas que son o fueron militares, o con un perfil policiaco.

Para eludir su responsabilidad en la tragedia de Ciudad Juárez, el “funcionario ejemplar” arguyó que al momento del incendio se encontraba “a mil 800 kilómetros” de distancia, como si se le hubiese acusado de provocar el incendio, pero no: el señalamiento ha sido que tenía en operación una prisión mal administrada y no una “estación migratoria” tolerable.

Garduño fue absuelto a cambio de cumplir algunas “medidas reparatorias”, como pedir perdón públicamente a las víctimas, lo que explicablemente ofendió a los deudos y a organizaciones de derechos humanos, porque así dieron “carpetazo” a sus demandas de justicia.

Con él en el INM, en 2024 la detención de migrantes alcanzó cifras históricas: poco menos de un millón.

Por donde se vea, la reivindicación del carcelero con su reincorporación al servicio público es, sencillamente, imperdonable. 


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Carlos Marín
  • Carlos Marín
  • cmarin@milenio.com
  • Periodista con 55 años de trayectoria, autor del libro Manual de periodismo, escribe de lunes a viernes su columna "El asalto a la razón" y conduce el programa del mismo nombre en Milenio Televisión
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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