• Regístrate
Estás leyendo: Química y ropa limpia
Comparte esta noticia
Lunes , 25.03.2019 / 22:48 Hoy

Ciencia, educación y ambiente

Química y ropa limpia

Arlette López

Publicidad
Publicidad

El jabón que cotidianamente usamos tanto para el aseo corporal como para el lavado de múltiples enseres, entre ellos la ropa, tiene una estrecha historia con la ciencia de la química. Si preguntamos ¿cómo habrá nacido la idea de utilizar grasa animal mezclada con algunos residuos vegetales pulverizados para lavar la ropa? Encontramos en las referencias, que éste hecho se presentó en Roma cuándo al mezclar la grasa de animales sacrificados con cenizas de madera, se limpiaban muy bien las manos aplicándose entonces a la ropa.

Los habitantes de Babilonia describen en tablas de arcilla la fabricación de jabón con grasas y ceniza. El médico romano Galeno recomendaba el lavado de ropa y cuerpo con jabón para evitar enfermedades, sin embargo en el renacimiento el baño se redujo hasta dos veces al año, y las enfermedades proliferaban ante la falta de limpieza. En el siglo XVIII, cuando los reyes europeos eran los que otorgaban la licencia para establecer una fábrica de jabón el científico francés Louis Pasteur, insistía como consecuencia de sus descubrimientos, en la importancia del aseo personal para evitar enfermedades. Así los químicos franceses inician una importante investigación para lograr un jabón que respondiera a las demandas del mercado.

Es así que se produce el llamado "jabón sódico" que incluía carbonato sódico y sosa caustica. Aún con todos estos avances lavar la ropa era un "martirio" como expresaban las mujeres de la época. El jabón era de gran utilidad pero se requería algo que no lastimara las manos y dejara de mejor forma la tela. En 1907 los químicos alemanes Henkel buscando incorporar cloro al jabón mezclan, perborato de sodio con silicato de sodio produciendo oxígeno, y un cloro que era aceptable para los textiles. Así nació un jabón que todavía se conoce como Persil por las primeras letras de los elementos que lo conforman.

Posteriormente los jabones se sustituyen por detergentes sintéticos, producto de mezclas químicas.

Actualmente el jabón es parte de nuestra vida, sin embargo al formarse por productos químicos tiene efectos negativos en el ambiente como la contaminación y disminución de oxígeno en acuíferos.

El jabón también debe utilizarse con moderación.

Quizá la investigación química pueda orientarse a rescatar la esencia de los primeros productos más naturales menos contaminantes y adecuados para la limpieza.

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.