Con suspenso estábamos esperando el momento en que la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas (AMACC) anunciara a los candidatos a los premios Ariel de este año. La lista se acaba de publicar y la ceremonia de entrega será el 3 de octubre en la Ciudad de México, aunque no se dio a conocer el recinto donde se llevará al cabo la “gran fiesta del cine mexicano” de 2026.
Fue muy grato encontrar en la lista de los 49 películas nominadas varias de las que me habían conmovido y convencido durante el año pasado. Sin embargo, lamento la falta de algunas que fueron muy exitosas y otras que me parecían importantes por sus temas, su estética y su preocupación social. Lo que también me llama la atención son varios títulos de filmes que no conocemos ya que no pasaron por salas de cine, sólo se exhibieron en muestras y festivales o estuvieron en la cartelera muy pocos días y sin la promoción que necesitan para atraer al público. Entre los largometrajes son, en especial, los documentales pero también algunas ficciones que tardaron en encontrar distribución y exhibición en salas de cine. ¿Las podremos ver antes del 3 de octubre? ¿Dónde? Porque para un cinéfilo y amante del cine mexicano es sumamente frustrante sentir que se acerca la fiesta de los Arieles sin que aparezca la oportunidad de ver las películas nominadas. Otra característica de la lista de nominados del 2026 que llama la atención es también la extrema concentración de las nominaciones por parte de algunos filmes, cosa que también había marcado la ceremonia del Oscar de este año.
Hoy me voy a centrar en los cinco largometrajes nominados a Mejor Película que reúnen cuatro ficciones y una película documental: “En el camino” de David Pablos, “El diablo fuma (y guarda los cerillos quemados en la misma caja)” de Ernesto Martínez Bucio , “O último azul” de Gabriel Mascaro, “Vainilla” de Mayra Hermosillo y el documental “La Libertad de Fierro” de Santiago Esteinou. La única que sigue en la cartelera de Guadalajara es: “En el camino” de David Pablos, a quien conocíamos por varios cortometrajes, videos musicales, series para televisión y los largometrajes “La vida después” (2013), “Las elegidas” (2015) y “El baile de los 41” (2020).
Por su calidad y elementos de “thriller”, “road movie”, drama de amor, violencia y reflexión acerca de las masculinidades, “En el camino” es una película necesaria y urgente. Verla en un cine con excelente imagen y sonido, la convierte, además, en una experiencia narrativa y estética impactante. Sus trece nominaciones entre las que están Mejor película, Mejor guion original, Mejor dirección y Mejores actuaciones masculinas se entienden.
“El diablo fuma … “ de Ernesto Martínez Bucio que comenté en una columna anterior, llegó a la cartelera, pero por muy poco tiempo así que espero que vuelva a la cartelera antes de octubre ya que sus rasgos y tono innovador de un “filme de cámara” que sucede en un solo espacio, es adaptado al ambiente familiar mexicano con enorme suspenso, tino y frescura. También “O último azul”, coproducción entre Brasil y México, dirigida por el brasileño Gabriel Mascaro tiene varias nominaciones, entre las que están Mejor película, Mejor dirección y Mejor guión original. La comenté hace unos meses ya que fue una de mis películas preferidas de la Berlinale 2025 –donde ganó el Oso de Plata– y el FICG 2025, donde ganó como Mejor Película Iberoamericana. “Vainilla” de Mayra Hermosillo se estrenó en el Festival de Morelia y falta que el público de Guadalajara la descubra como relato femenino acerca de la convivencia, complicidad y resistencia de un grupo de mujeres y niñas de varias edades para defender su casa y estilo de vida. Espero poder ver el documental “La libertad de Fierro” de Santiago Esteinou para reseñarlo. Su tema y crítica son actuales y urgentes.