La noticia de la muerte de GünterGrass el lunes pasado provocó que varios canales de televisión alemana cambiaran su programación nocturna. Dos canales trasmitieron reportajes y documentales acerca del escritor, periodista y artista plástico, el canal privado 3SAT mostró la adaptación de su novela Gato y ratón dirigida por Hans Jürgen Pohlanden 1966 y el canal público ARD programó la película El tambor de hojalata (Die Blechtrommel) dirigida por Volker Schlöndorff en 1979. Es interesante que también en nuestro país muchos lectores y cinéfilos asocian a Günter Grass con la película El tambor de hojalata sin haber leído la gruesa y sustanciosa novela del autor ¿Porqué les podrá interesar la adaptación de una novela que narra experiencias de vida alemanas, clama en contra del olvido del traumático nazismo y la segunda guerra mundial y critica la postura del ciudadano comodino y oportunista que colabora - o se calla - frente a la injusticia y las barbaridades de un régimen totalitario? Estoy convencida de que el interés incesante por la novela y la película se debe a la gran calidad literaria y cinematográfica de las dos obras que fueron premiadaspero también despertaron la polémica especialmente en su país de origen. Grass ganó para El tambor de hojalata varios premios literarios y recibió el nobel para literatura, Schlöndorff obtuvo la Palma de Oro en Cannes y el Oscar a mejor filme extranjero.
Grass publicó El tambor de hojalata, su primera novela, en 1959. El texto recibió muchos elogios pero también críticas por su tono grotesco y la crudeza de la observación de conductas sexuales, sociales y políticas de ciudadanos alemanes de la región de Danzig antes, durante y después de la segunda guerra mundial. El impacto que causó el texto literario novedoso en su estructura y lenguaje, se intensifica, sin duda, por la creación del personaje de Oskar Matzerath como protagonista y narrador. Al cumplir tres años de vida el pequeño Oskar recibe como regalo un tambor de hojalata y decide no seguir creciendo en rebeldía contra la podredumbre de los adultos que observa a su alrededor. También en el filme de 1979 es el personaje de Oskar el que sostiene la narración y causa un fuerte impacto en el espectador. El actor infantil David Bennent tiene una presencia impresionante. Sus ojos que observan y critican el entorno, su voz que narra lo que ve y sucede, su grito estridente que rompe vidrios y su coraje al manejar las baquetas del tambor, se graban para siempre en la memoria del espectador. Grass decía que con el personaje de un niño que envejece pero se niega a crecer, quiso mostrar el infantilismo de una época. Con sus dos padres, uno alemán y el otro polaco, el personaje de Oskar le permite al lector y espectador reconocer las contradicciones y la postura de los ciudadanos de un país antes y durante el nazismo y la segunda guerra mundial. La perspectiva infantil y la narración en primera persona muestran los sucesos “desde abajo”: Las amplias faldas de la abuela, la mesa cubierta con un mantel, los sótanos y sábanas de la cama son espacios de protección para Oskar al mismo tiempo que le permiten observar el mundo sin ser visto y estar obligado a intervenir.
Schlöndorff trabajó el guión con Jean-Claude Carriêre, Franz Seitz y GünterGrass quien formuló los diálogos. La decisión de terminar el filme con la entrada del ejército rojo en la ciudad de Danzig y el fin de la guerra, fue muy afortunada. El filme se concentra en la minuciosa descripción del ambiente y los personajes que viven sus vidas y dramas cotidianos sin hacerse responsables ni actuar como coprotagonistas de un capítulo extremadamente doloroso de la historia alemana y mundial. La dirección de Schloendorff, la música de Maurice Jarre, la ambientación de época y la fuerza de actores como Angela Winkler en el papel de la madre de Oskar, resultaron en un filme que impacta y emociona profundamente al espectador. Volker Schöndorff recogió el making - of en el texto Tagebucheiner Verfilmung (Diario de una adaptación literaria al cine) y junto a Grass publicó un libro con más de trescientas imágenes del guióny storyboardde la película.
Ojalá pronto tengamos la oportunidad de conocer la “versión del director” que llegó a los cines europeos hace dos años. Los críticos festejaron el suceso, elogiaron varias escenas de los 20 minutos complementarios que Schöndorff agregó a su filme pero también criticaron secuencias que, según ellos, no aportan a la versión que conocemos.
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