Espectáculos

Terminó 'Mi fortuna es amarte'

¿Se acuerda que le dije que el final de Mi fortuna es amarte iba a ser el cañonazo de cañonazos? ¡Ah!, ¿verdad? Usted júntese conmigo especialmente ahora que tenemos tantos estímulos en tantas partes para ver.

Urge reflexionar juntos sobre lo que pasó la noche del domingo 13 de marzo en Las Estrellas porque no sólo fue histórico por los números alcanzados, volvimos a los grandes finales telenoveleros que tanto extrañamos.

Nicandro Díaz, el productor de este melodrama, le dio al clavo de principio a fin porque no se le olvidó nada, ni siquiera dedicarle el episodio a la memoria de nuestra amada Carmen Salinas.

Por respeto a los mercados internacionales no le voy a vender trama, pero hay algunas cosas que se tienen que poner sobre la mesa.

Primero: la perfección dramática de ese capítulo. A diferencia de lo que nos hemos acostumbrado a ver en otros lados donde se nota que a los productores les da lo mismo rellenar con cualquier cosa con tal de cubrir la cuota de tiempo que les impone la empresa, aquí no hubo desperdicio.

El final de Mi fortuna es amarte fue como una película donde cada minuto aportó algo. No había manera de despegar los ojos de la pantalla, ni siquiera en la mención comercial.

Segundo: hablemos de las actuaciones. ¡Es que todas las actrices y todos los actores tuvieron la oportunidad de lucirse a lo grande!

¿Con quién se queda usted? ¿Con ese niño prodigio llamado André Sebastián, con Michelle González, con Chantal Andere, con Omar Fierro, con Ana Bertha Espín, con Luz Elena González o con alguno de los demás?

¡Cómo se nota cuando se trabaja en equipo! ¡Cómo se nota cuando hay directores capaces de crear y de sostener un tono! ¡Bravo!

Tercero: toquemos el tema de los valores. ¿Se dio cuenta de que aquí, como pocas veces en la historia reciente de nuestros medios, la justicia corrió a cargo de las autoridades?

¿Se dio cuenta de que en esta telenovela de Televisa los pobres dejaron de ser gente fea y mala para volver a ser personas dignas y solidarias?

Para mí, hay una frase que lo resume todo: “¡El barrio la respalda!” La dijo la gran María Rojo en un momento crucial del episodio y fue precioso.

¿Hace cuánto que usted no escuchaba algo positivo de nuestros barrios en televisión? ¿Hace cuánto que usted no veía esa unión, ese “respaldo”?

Y cuarto: ¿qué me dice del espectáculo? Da gusto rematar una historia de este calibre con música, belleza, escenas de acción, ternura, canto, baile, comida y la participación especial de gente muy querida por las multitudes de este país.

No se escatimó en show. Acuérdese de los helicópteros, de los coches, de los llamados multitudinarios. ¡Bueno, de la “chamarra”!

A mí, lo que más me enloqueció fue lo del colibrí. No me lo esperaba y eso es algo muy bonito de Mi fortuna es amarte, que siempre hubo sorpresas, pero sorpresas positivas, sorpresas de gran telenovela mexicana.

Yo creo que todos en esa producción se deben de sentir muy satisfechos porque lo lograron, lograron construir un éxito, lograron divertirnos y hacernos soñar como en los mejores tiempos de las mejores telenovelas de antes, pero con todas las ventajas y todas las innovaciones de las telenovelas de hoy.

¡Felicidades! De corazón. ¡Así se hace! De veras que sí.


alvaro.cueva@milenio.com

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Álvaro Cueva
  • Álvaro Cueva
  • alvaromilenio5@gmail.com
  • Es el crítico de televisión más respetado de México. Habita en el multiverso de la comunicación donde escribe, conduce, entrevista, da clases y conferencias desde 1987. publica de lunes a viernes su columna El pozo de los deseos reprimidos.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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