Espectáculos

"Nosotros los guapos" y "Medea", con Ilse Salas

La televisión abierta privada nacional está viviendo un momento espléndido. Todos los días pasa algo importante. El domingo pasado, por ejemplo, a las 19:00, por Las Estrellas, se estrenó la nueva temporada de la serie cómica producción original de Televisa Nosotros los guapos.

Y aquello fue exitoso, divertidísimo, congruente con esta idea, con esta producción, con estos personajes que ahora son como descendientes de Huicho Domínguez (Carlos Bonavides) en la telenovela El premio mayor de Emilio Larrosa. ¿Cuáles son las notas? Más allá de lo obvio como las actuaciones de figuras como Vanessa Bauche o de participaciones especiales como Lupillo Rivera, yo diría que dos cosas. Primero, que el éxito de esta producción de Guillermo del Bosque, dirigida por Rafael Perrín, confirma que el modelo Televisa, con gente de Televisa, sigue siendo una mina de oro. Esto es fundamental en estos tiempos de confusión, en estos tiempos en que muchas personas de esa empresa prefieren contratar gente de fuera, empresas de fuera, en lugar de sacarle provecho a quienes le han entregado su vida a esa corporación.

Y segundo, que después del cañonazo de la más reciente temporada de Vecinos, el hecho de que Las Estrellas ponga este título con Adrián Uribe, Ariel Miramontes, Carmen Salinas, Manuel Flaco Ibáñez y Wendy Braga ese día a esa hora nos habla de la consolidación de un nuevo espacio, del resurgimiento de la comedia como algo tan especial que merece ser visto hasta en domingo. Felicidades, señores. Así se hace. ¿O usted qué opina?

He cumplido con la vida

Medea es una de esas obras de teatro que todos tenemos que ver al menos una vez en la vida pero que pocas veces se monta, porque para atinarle al tono se necesita una actriz fuera de serie. El domingo pasado, por fin, tuve el honor de ver Medea en el foro La Gruta del Centro Cultural Helénico y me siento privilegiado porque no solo la vi con Ilse Salas, una actriz que nació para interpretar a este inmenso personaje, la vi en una versión alucinante de Antonio Zúñiga bajo la dirección del gran Mauricio García Lozano. Qué gran idea la de nuestras autoridades culturales que bajo el concepto Invasión griega están poniendo títulos como Edipo y La Orestiada.

Pero qué mejor idea, aún, hacerlo como esta Medea traída al barrio de La Merced, en pleno siglo XXI, entre prostitutas y padrotes.

Ahí es donde uno entiende la actualidad del teatro griego. Jamás voy a olvidar la mirada de Ilse Salas dándole vida a la protagonista de esta tragedia. Desde antes de la escena uno, el público la está viendo contraerse del dolor en unos espasmos que no hay manera de que no lo sacudan a uno.

Jamás voy a olvidar la potencia de Aída López, el poder de Raúl Villegas, la autoridad de Mauricio Pimentel, la impetuosidad de Margarita Lozano, el vigor de Christian Cortés ni la solidez de ese coro de enormes actrices formando el más rudo coro de putas callejeras que usted se pueda imaginar. 

He cumplido con la vida. Ya vi Medea, ya la vi con una actriz fuera de serie, con puro talento de primera. ¿Y usted? ¿Qué está esperando? Estas cosas no se ven todos los días. Ahora es cuando. ¿A poco no? 

alvaro.cueva@milenio.com


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Álvaro Cueva
  • Álvaro Cueva
  • alvaromilenio5@gmail.com
  • Es el crítico de televisión más respetado de México. Habita en el multiverso de la comunicación donde escribe, conduce, entrevista, da clases y conferencias desde 1987. publica de lunes a viernes su columna El pozo de los deseos reprimidos.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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