Espectáculos

Los últimos capítulos de "Amor dividido"

Cada vez estamos más cerca del final de “Amor dividido” y yo tendría que ser el peor periodista de México para no destacar lo que está sucediendo aquí.

¿Qué? El más claro indicador de la evolución de la telenovela tradicional mexicana.

Se lo digo con mucho respeto: si usted es de las personas que se la pasan despotricando de nuestros melodramas seriados, afirmando que hacen daño y que siguen siendo como en los tiempos de Thalía, mejor no diga nada.

¿Por qué? Porque al hacerlo se “quema”. “Amor dividido” es una revolución y lo más impresionante es que, a diferencia de otras supuestas revoluciones, aquí tenemos, primero que nada, un éxito de “rating”.

¿Y sabe quién está produciendo esto? La misma mujer genio que produjo “María la del barrio”: Angelli Nesma. Para que vea que la que sabe, sabe.

En el remoto caso de que usted no conozca este título, “Amor dividido” es una telenovela que narra un conjunto de historias que giran alrededor de lo que pasa cuando hay migración.

¿Cuál es la nota? La multiculturalidad porque se está hablando tanto desde la perspectiva mexicana como desde la de otros países de América Latina sin dejar de tomar en cuenta el punto de vista estadounidense.

Es una gran historia inspirada en un texto colombiano con una manufactura con lo último de lo último de drones, combinación de locaciones y aportaciones técnicas sin dejar de ser una telenovela tradicional mexicana.

Yo la admiro porque me remite a mis clásicos de finales de los 70, principios de los 80, como “Juegos del destino” pero, al mismo tiempo, me lleva a nuevas instancias por la actualización de la parte ideológica.

Aquí la villana, por ejemplo, interpretada magistralmente por Irina Baeva, dice una cosa que hace pocos años hubiera sido imposible escuchar al aire de tan políticamente incorrectas, pero reales.

“Amor dividido” vale porque consigue un equilibro sensacional entre lo romántico y lo realista, entre lo melodramático y lo social.

Y a sus responsables no se les fue nada. ¿Me creería si le dijera que aquí se pone sobre la mesa el tema de la discapacidad como nunca se había puesto?

¿Y qué me dice del manejo de la homofobia como un acto de villanía? Esto no se parece en nada a lo que la gente afirma de las telenovelas mexicanas en las redes sociales.

Por eso es importante que celebremos lo que está sucediendo aquí, que veamos el final y que reconozcamos la labor de cada uno de los elementos de este prodigioso trabajo en equipo, especialmente la de los actores.

Eva Cedeño sí es la nueva reina de las telenovelas. ¡Enorme! Gabriel Soto le está dando un giro espectacular al manejo de la masculinidad en televisión abierta.

Qué gran salto actoral para Andrés Palacios. Esta interpretación podría catapultar su carrera hacia nuevas posiciones.

¿Y qué me dice de Alfredo Gatica, Arturo Peniche, Elsa Ortíz, Jessica Mas, Federico Ayos, Marco Méndez, Laura Vignatti, Pedro Sicard, Jorge Gallegos, Gabriela Rivero, Lambda García y todos los demás?

No hay manera de ver esto y de no sensibilizarse sobre el tema de la migración. No hay manera de ver esto y de no sentir orgullo.

Luche por ver los últimos capítulos de “Amor dividido” por Las Estrellas, VIX o Blim. Le va a gustar. De veras que sí.

Álvaro Cueva

alvaro.cueva@milenio.com

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Álvaro Cueva
  • Álvaro Cueva
  • alvaromilenio5@gmail.com
  • Es el crítico de televisión más respetado de México. Habita en el multiverso de la comunicación donde escribe, conduce, entrevista, da clases y conferencias desde 1987. publica de lunes a viernes su columna El pozo de los deseos reprimidos.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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