Espectáculos

Enojados vs. maestros

¿Estos debates sólo sirven para alimentar egos? ESPECIAL
¿Estos debates sólo sirven para alimentar egos? ESPECIAL

Hay una camada de productores seudocreativos que está arruinando los contenidos que giran alrededor de la gran fiesta deportiva del momento.

Yo creo que fueron educados por Nickelodeon, por Telehit o vaya usted a saber por qué maldita marca de los años 90 pero se quedaron en la época de Paco Stanley. Y eso, hoy, es una desgracia.

¿Qué necesidad hay de poner a los expertos a hacer tareas escénicas si las televisoras los contrataron precisamente porque son expertos, no fenómenos de circo?

¿Por qué los ponen a hacer estupideces cada vez más idiotas, denigrantes, grotescas? ¿Cuál es la idea: aprovecharlos o acabar con ellos?

Y lo peor de todo: ¿Qué aportan estos debates? ¿Abren los ojos, ponen a pensar o sólo sirven para alimentar egos y tener gente peleándose a lo güey? ¿Sirven para algo?

PIERDEN

¡Qué pena me da toda la gente que se sienta a fingir en los banquitos de la sección “El que se enoja pierde” del programa “La jugada del verano” de Televisa!

¿Por qué? Porque atentan contra sus más elementales derechos humanos. No los ponen a reflexionar. Los ponen a hacer el ridículo. Y lo saben porque si no fuera así ya hubieran invitado a Denise Maerker.

Seguramente usted, como millones de personas, los ha visto porque Televisa es líder.

Les construyeron una escenografía como de “El show de Porky”: una granjita. Del lado izquierdo hay una especie de bodega con una gran cortina de metal. Del lado derecho, otra.

En medio, un conductor tiene unas palancas que controlan las cortinas.

Adentro de cada bodega hay un docto analista que lo mismo puede ser David Faitelson que “El Borrego” Nava.

La idea es poner a dizque debatir, contra reloj, a estos personajes hasta que se les acabe el tiempo y uno de los dos tenga, a fuerza, que perder.

¿Y qué recibe de castigo? Le cierran la cortina. ¿Así o más patético?

Es televisión de productor. A nadie le importa lo que se diga. Importa la babosada de la cortina que pudo haber sido un cubetazo de excremento o un baño de slime. ¡Mal! ¡Muy mal!

SUFREN

Yo debo ser muy estúpido porque fui de los primeros que pagó el paquete futbolero de VIX cuando apenas comenzaban a salir los “spots” con Cristian Castro.

Y como la primera vez que traté de ver ahí algo en vivo y no pude fue la última, sigo sin entender qué puedo gozar por lo que pagué extra en esa plataforma.

Nadie me ha explicado nada. Cristian desapareció. ¡Cómo le explico mi sensación de fraude!

Se la explico con el programa “Los maestros” que yo no sé si sea exclusivo de VIX pero que cada vez que lo veo ahí me pone de malas.

“Los maestros” es una mesa hipermamona, sin estructura, como de una hora que se siente como si fueran tres, con gente sangronsísima que como no es de la industria no sabe que si todas y todos se ponen a hablar al mismo tiempo no se entiende.

Es televisión egoísta. Televisión que no se hace para el público.

Pero la justicia existe porque su productor es tan malo que se le ocurrió darle a sus panelistas unos papelitos circulares, emulando futbolistas, como para que se pongan a recrear jugadas en la mesa.

El resultado es lamentable: no pueden, se distraen, se les olvida, lo hacen mal.

Las preguntas son muy obvias: ¿Qué aportan estos debates? ¿Sirven para algo?


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Álvaro Cueva
  • Álvaro Cueva
  • alvaromilenio5@gmail.com
  • Es el crítico de televisión más respetado de México. Habita en el multiverso de la comunicación donde escribe, conduce, entrevista, da clases y conferencias desde 1987. publica de lunes a viernes su columna El pozo de los deseos reprimidos.
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