Por nada del mundo se vaya a perder este domingo, a las 20:30, por Las Estrellas, el estreno de El retador.
¿Por qué? Porque tuve el privilegio de ver ese material y le doy mi palabra de que se trata de el comienzo de alto tan grande o más que ¿Quién es la máscara?
Por si esto no fuera suficiente, como se trata de un formato nuevo, original de Televisa, algo me dice que a partir del lunes medio planeta vendrá a comprarlo como, en su momento, ocurrió con títulos que hoy son clásicos globales como Bailando por un sueño.
Con El retador, su familia y usted convivirán, se divertirán, se emocionarán y, lo mejor de todo, recibirán muchos muy importantes mensajes.
Por si esto no fuera suficiente, se sentirán en casa porque como nunca antes en la historia de los reality shows mexicanos, los responsables de esta joya tiraron la casa por la ventana y reunieron el más fantástico reparto de todos los tiempos.
Son puras estrellas de Televisa en Televisa, puras estrellas que además de famosas, son amadas, respetadas y, ojo con lo que voy a decir: que están vigentes, en el mejor momento de sus vidas, en el mejor momento de sus carreras.
Estamos hablando de un jurado integrado nada más y nada menos que por Lucero, Mijares e Itatí Cantoral.
¿Sabe usted lo que le estoy diciendo? Lucero era una reina. Mijares, un rey. E Itatí, una diosa.
No tiene una idea del poder de cada uno de los comentarios que hacen, de lo divertidos que son ni de las intimidades que cuentan. México jamás había tenido un panel de jurados de este tamaño. Son el trío maravilla.
No, pero espérese. ¿Le digo quién es la gran conductora de este programa? Consuelo Duval y no puede estar más divina, más hermosa.
Por su esto no fuera suficiente, las nuevas generaciones enloquecerán porque sale Berth-Oh y no hay manera de verlo y de no adorarlo porque lo que hace, no lo había hecho nadie en televisión abierta privada nacional.
Pero aún no le digo lo mejor: los participantes son de un nivel altísimo tanto por su talento como por sus antecedentes y sus historias de vida.
Y el público, en el estudio, es la cosa más increíble del mundo. En resumen: esto tiene que ser visto, comentado y celebrado porque no cualquiera se pone a crear formatos en la actualidad y menos a crear algo tan bueno.
¿Cuál es el concepto? Retar, retarnos, que nos reten. ¿Para qué? Para crecer, para ser mejores, para demostrar de qué estamos hechos.
A esto me refería cuando decía lo de los mensajes. Ver El retador es inspirarse, volver a creer, encontrar luz al final del túnel.
No puedo entender cómo, un reality show tan monumental puede ser tan cálido, tan humano, pero aquí uno siente amor, pasión, gloria. Es Televisa a la ene potencia.
Los textos son preciosos. La coordinación de talentos es sublime. La escenografía es un derroche. El vestuario es increíble. La edición es perfecta.
¿Y qué me dice de ese magnífico tema musical compuesto por José Cantoral? Todo aquí se fabuloso. ¡Todo! Como pocas veces.
Bueno, ya, el colmo. ¿Me creería si le dijera que cuando lo vi me sentí como cuando veía Siempre en domingo?
De ese tamaño es este lanzamiento. De esa magnitud es este estreno que tiene de todo para todos: canto, baile, imitaciones, certeza, nostalgia, chisme, sorpresas y más, mucho más.
Luche con todas sus fuerzas por ver éste y todos los domingos a las 20:30, por Las Estrellas, El retador. Le va a encantar. De veras que sí.
alvaro.cueva@milenio.com