Ya está en pantalla la que probablemente sea la mejor serie de televisión de 2020, la obra maestra de obras maestras, el título más maravilloso del año.
Se llama Normal People, toda la temporada uno está disponible desde ayer en Starzplay y es una coproducción de puras compañías que dominan la materia como BBC y Hulu.
¿Sabe de qué trata? De amor. ¿Quiere que le diga algo todavía más desconcertante? Es de amor juvenil. Alto. Respire. Enchufe el cerebro. ¿Entiende la magnitud de lo que le acabo de decir?
En estos tiempos en que todos somos tan sofisticados, en que vamos con la más descarada facilidad del terror al humor negro, de los acontecimientos históricos a la ciencia ficción y de las drogas a las conspiraciones, la más grande novedad es una serie de amor juvenil.
¡Como las telenovelas mexicanas de antes! ¡Como eso de lo que veníamos huyendo! ¡Como eso de lo que tanto nos quejábamos!
¿No se le hace medianamente sintomático? ¿No encuentra usted en esto un mensaje que alguien le debería restregar en la cara a los empresarios, a los directivos y a los productores de nuestra industria mediática?
Es una vergüenza que, después de haber sido la meca de las historias de amor del mundo, nos hayamos convertido en estas piltrafas que no saben hacer nada si no compran los formatos en el extranjero.
Normal People era el siguiente paso en la historia de la ficción mexicana. Normal People es lo que deberían estar haciendo nuestras máximas cadenas de televisión abierta privada nacional.
Obvio, cada una en su tono, en su estilo, pero ésta era, es y seguirá siendo el camino: el amor. Ya sé lo que debe de estar pensando, que me volví loco.
Si México hubiera recibido en los últimos años más historias de amor y menos ejercicios de odio, de doble moral y de promoción del delito, no estaríamos como estamos ahora.
¿Entonces Normal People es como Rebelde? No y eso es lo interesante. Esto no es una telenovela, no es melodrama superficial. Estamos ante una serie, ante un melodrama grave.
Normal People es la historia de dos adolescentes que van a la misma escuela en Irlanda y que sufren y gozan lo mismo que sufren y gozan millones de jóvenes en todo el mundo comenzando por la parte sexual.
Sí tenemos que detenernos en esto porque las escenas eróticas de esta emisión son gloriosas.
Es como si los actores no estuvieran actuando. Es hablar del sexo no como un premio o como un castigo sino como parte esencial de las relaciones amorosas.
Aquí sí podemos decir que los protagonistas hacen el amor. ¡Y vaya que hacen el amor!
Gran parte del éxito de las escenas eróticas de Normal People es que sus directores, nominados al Oscar, a los BAFTA y a muchos otros galardones más, traen una propuesta estética de una riqueza conmovedora.
La cámara siempre está muy cerca de los actores, los persigue, y todo está tan bien hecho y tan bien actuado por pura gente nueva que no hay manera de ver esto y de no querer más.
¿Pero sabe qué es lo más increíble? El desarrollo de la historia, el crecimiento de los personajes.
Hablar de amor hoy no es hablar de amor como se hablaba antes. Esto no termina en boda. Esto termina como tiene que terminar.
Luche por ver ya Normal People en Starzplay. Le va a gustar. De veras que sí.
alvaro.cueva@milenio.com