Gracias. Yo solo puedo decir: gracias, cuando veo propuestas como Chingones Unidos por México del canal de YouTube de la cerveza Victoria.
¿Por qué? Porque se trata de uno de los pocos ejercicios audiovisuales de calidad mundial que estamos haciendo en este momento en nuestro país.
Y no sólo eso, se trata de uno de los pocos ejercicios audiovisuales de calidad mundial que estamos haciendo en tiempos de covid-19.
Déjeme le explico para que entienda la magnitud de esta aportación y, sobre todo, para que no se la pierda.
Ahora, con la pandemia, millones de personas llevamos una vida diferente. Los que no están encerrados, arriesgan su salud saliendo a trabajar o a conseguir alimentos.
Y esto no es exclusivo de nuestro país. Pasa en todos lados. El mundo se encuentra unido por el encierro.
Como suele suceder en los peores momentos de horror, la creatividad se comienza a desbordar y desde que comenzó esto a muchos artistas muy importantes les ha dado por hacer conciertos en sus casas.
El resultado es sublime, porque estamos hablando de otro tipo de conexión, de otro tipo de participación, de una sensibilidad muy especial a ambos lados del celular, de la computadora o de la televisión.
El pequeño detalle es que las estrellas mexicanas no contaban con el respaldo de alguien verdaderamente poderoso para proyectar su talento en igualdad de circunstancias con las grandes figuras globales hasta que a los señores de la cerveza Victoria se les ocurrió convocarlos para una serie de conciertos que, bajo el concepto Chingones Unidos por México, se ofrecen los domingos por la tarde en su canal de YouTube.
¿Cuál es la diferencia entre estas presentaciones y los videos que muchas luminarias han subido?
La calidad. Aquí sí hay una inversión importante para obtener un buen sonido, una imagen cuidada, bien iluminada, artística. Para que los cantantes brillen sin envidiarle nada a nadie.
Pero, ojo. No por tratarse de conciertos de alto nivel vaya usted a pensar que las cosas se están haciendo mal.
¡Para nada! Aquí se cumplen con todas las recomendaciones sanitarias que marca la autoridad. Son espectáculos seguros tanto para quienes los hacen como para quienes los miran.
Siento una particular admiración por Chingones Unidos por México porque uno no sólo se la pasa increíble mientras está ahí. El mensaje es maravilloso, increíble, necesarísimo.
No hay manera de ver aquello y de no llenarse de orgullo por México, por sus talentos, por su música, por su arte, por su fuerza, por sus valores.
Esto no lo hace ni el gobierno en el más importante de sus shows.
Por si esto no fuera suficiente, mientras está la transmisión al aire, se apoya a la industria restaurantera mexicana y se dicen cosas fundamentales.
El domingo pasado tuve el placer de gozar ahí a Ximena Sariñana y créame que esta gran artista consiguió el milagro de hacerme olvidar muchas cosas malas.
Al final, hasta me puse a cantar con ella, frente a la pantalla, “Cosas del amor”. Y este domingo, a las 17:00, se va a presentar Río Roma.
Obvio, no me lo pienso perder. Me la voy a pasar cantando y participando en el chat. ¡Faltaba más! ¡Faltaba menos!
Por favor luche por ver Chingones Unidos por México todos los domingos en el canal de YouTube de la cerveza Victoria. Yo, cuando veo estas cosas, sólo puedo decir gracias. ¿Y usted?
alvaro.cueva@milenio.com