Hoy, los que amamos la televisión estamos de fiesta: A quien corresponda está cumpliendo 30 años al aire.
Supongo que TV Azteca tiene preparados muchos homenajes, rondas de entrevistas y programas especiales para Jorge Garralda y su equipo.
Estamos hablando de uno de los conceptos más importantes de toda la televisión de habla hispana y no sólo lo digo yo, lo dicen los que más saben de este negocio incluso en España.
La hemeroteca no me dejará mentir. Ahí están los reconocimientos, las historias de éxito y varias generaciones de mujeres y de hombres profundamente agradecidos con este título.
A quien corresponda es la más grande aportación televisiva de Grupo Salinas a nivel nacional e internacional, una propuesta que le da sentido a todo lo que se hace en esas empresas, de lo poco positivo que queda de TV Azteca.
La opinión pública le puede reclamar a Ricardo Salinas muchas de sus más polémicas declaraciones, pero no hay una sola mexicana, un solo mexicano, que no se cuadre ante la humanidad, la generosidad y la belleza de A quien corresponda.
Ahí están las mejores relaciones de Grupo Salinas con las audiencias, los gobiernos, las religiones, los anunciantes y hasta el mismísimo planeta.
En A quien corresponda está el origen de toda, de absolutamente toda la responsabilidad social que ha salido de los medios mexicanos.
No lo digo porque antes no se hubieran organizado colectas o porque antes no se hubieran regalado cosas.
Lo digo porque a partir de ahí nacieron cierto tipo de fundaciones, los proyectos mediático-sociales de verdad, cierta clase de campañas para combatir asuntos tan delicados como el consumo de drogas, un nivel mucho muy distinto de planteles educativos y un montón de asuntos más.
Por si esto no fuera suficiente, A quien corresponda fue el primer puente que tuvimos en la historia de la televisión mexicana para conectar al público con las autoridades, para combatir las injusticias cotidianas, para ayudar al prójimo de corazón.
Esa frase de “¡No se deje!” es uno de los más poderosos gritos de libertad que se han lanzado en los medios de este país, una fuente de inspiración para millones de personas sumergidas en la pobreza, en la enfermedad y en la desesperación.
Jorge Garralda no sólo es una figura fundamental en la historia de la televisión, es un héroe que ha peleado lo mismo por ambulancias que por juguetes, lo mismo por los derechos de la mujer que por darle dignidad a las personas de la tercera edad.
Yo sé que a lo mejor usted es muy joven y no le tocó, que es probable que con tantos estímulos ya no se acuerde o que le haya perdido la pista a este programa desde que lo pasaron al canal 7.2.
Pero A quien corresponda es mucho más que Juguetón. Mucho más.
Todas y cada una de las personas que hacen posible que esta queridísima producción salga al aire todos los días se merece una ovación de pie.
No cualquiera hace el bien en televisión. No cualquiera tiene éxito haciendo el bien en televisión. No cualquiera dura haciendo el bien en televisión. ¡Y esto ha durado 30 años!
¿Cuántos proyectos conoce usted que hayan sobrevivido a tres décadas de cambios administrativos, de modificaciones en la industria, de “grillas”, de ajustes técnicos y de transformaciones políticas y editoriales?
A quien corresponda es un orgullo de TV Azteca, sí, pero también de toda la industria de la televisión nacional, de todo México y yo me atrevería a decir que del mundo entero.
¡Feliz cumpleaños, Jorge Garralda! ¡Feliz aniversario a ti y a todo ese ejército de ángeles que no paran en su lucha por la verdad y la justicia! ¡Que vengan muchos años más! ¡Bendiciones!
alvaro.cueva@milenio.com