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Domingo , 17.02.2019 / 21:09 Hoy

Columna de Alejandro González

Calidad del aire en Mty: tan importante, relegada y frágil

Alejandro González

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La contaminación del aire en la ciudad es cada vez más grande y las muertes y enfermedades que ocasiona son una vergüenza para una ciudad en desarrollo, para una de las ciudades con mayor economía y población de México.

Para ser más claro, amigo lector, en Nuevo León cada año hay cerca de cuatro mil 700 muertes ligadas a la mala calidad del aire, pero el presupuesto y las medidas que se implementan no son las necesarias. Por esta razón, cada año vuelven a morir la misma cantidad de ciudadanos por la misma causa.

Para tratar de verlo en comparación, por violencia, las muertes son menores que las derivadas de la contaminación, y por ejemplo, en el 2011, que es considerado el año más violento en la historia de Monterrey, se registraron nada más dos mil homicidios dolosos.

Si de cuidar la vida se trata, el presupuesto invertido en seguridad nada se iguala en el que se utiliza en contra de la contaminación.

No es posible que el aire en la ciudad de Monterrey sea tan frágil, que se encuentre al límite, como para que un día con muchos cohetes o con carnes asadas, sean la diferencia para que tengamos una contingencia ambiental.

La Secretaría de Desarrollo Sustentable activó el estado de contingencia por altas concentraciones de partículas contaminantes, causadas por la quema de pirotecnia en toda la zona metropolitana el 31 de diciembre, a las 21:00, y esta tendencia alcanzó sus niveles más altos entre las 01:00 y las 03:00 del 1 de enero.

¡Qué vergüenza! Los fuegos pirotécnicos ocasionan contingencia ambiental. También sucede cuando se juega un Clásico de futbol, las carnes asadas hacen que se rebasen los límites de buen aire.

Esto quiere decir, amigo lector, que vivimos en el margen de la norma, en el límite, que la mayor parte del tiempo respiramos aire nocivo y un par de fumadores, carnes asadas o cohetes, nos contaminan lo suficiente para estar en contingencia ambiental.

Por esto las enfermedades: infecciones respiratorias agudas, bronquitis y cáncer de pulmón. Además, influenza, sinusitis, faringitis, otitis y faringoamigdalitis, que al complicarse, pueden transformarse en neumonía. Y agreguemos también las enfermedades cardiovasculares, ésas que afectan al corazón.

Ante esta crisis, el gobierno independiente ha jugado con la idea de poner una verificación vehicular y una inspección a las pedreras.

Las pedreras ahí están todavía, llenas de denuncias y la Procuraduría Ambiental no hace nada, ni las inspecciona, ni las multa, ni las cierra. Es una simulación del gobierno.

Para ser honestos, estimado lector, las pedreras no deberían estar operando dentro de la mancha urbana: si ya se permitió que la ciudad crezca en esas zonas, es indispensable cerrar la explotación de las pedreras. No hay de otra. Cerrar o desalojar. O se cierran o se retira a la gente que vive cerca.

Y en cuanto a los autos, sería un suicidio político imponer una verificación después del aumento de los impuestos de los autos. No hay consenso ni aceptación a los aumentos, imponer una revisión de gases, sería la tumba para un gobierno moribundo que pocos resultados entrega.

El problema de contaminación del aire en la zona metropolitana de Monterrey está en el límite y el gobierno de El Bronco no tiene idea de cómo hacerlo. La política de recaudación no es popular y en manos de éste gobierno es ineficaz.

El Centro de Investigación de Mario Molina dará pronto un informe de su evaluación sobre cómo mejorar las condiciones del aire, bien, estaremos atentos. Pero una cosa es clara, los regiomontanos no pagaremos más dinero en ocurrencias y puntadas… o usted, ¿qué opina?


alejandro.gonzalez@milenio.com






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