La industria automotriz mexicana advirtió que la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) en 2026 será un proceso complicado que definirá el rumbo del sector.
Dicha revisión se dará en un contexto marcado por aranceles vigentes, reglas de origen más estrictas y la inclusión de nuevas tecnologías como los vehículos eléctricos.
T-MEC, determinante para la industria
Durante un encuentro con medios, Rogelio Garza, presidente ejecutivo de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), señaló que el punto de partida para el segmento de vehículos ligeros debe ser el regreso al arancel cero y al comercio libre en la región.
Esto debido a que, alrededor del 90 por ciento de la industria está vinculada a Norteamérica, además subrayó que las tarifas de la sección 232 de la Ley de Expansión Comercial de Estados Unidos, que implican un gravamen de 25 por ciento, serán determinantes en la negociación.
Asimismo, Garza advirtió que el resultado de la revisión del tratado y la posibilidad de reducir o eliminar tarifas “va a regir el movimiento y el actuar de la industria hacia adelante”.
Igualmente, reconoció que la negociación se dará en un escenario complejo, con al menos cuatro sectores bajo especial atención de Estados Unidos:
- Automotriz
- Acero
- Aluminio
- Cobre
Temas clave en la revisión
Entre los temas que la industria busca incorporar a la revisión del T-MEC, se encuentra:
- Inclusión de los vehículos eléctricos que no fueron considerados en la negociación original
- Mejoras en procesos operativos
- Trámites aduaneros
- Certificaciones
- Papeleo que hoy dificulta el cumplimiento regulatorio
Desde el segmento de vehículos pesados, Rogelio Arzate, presidente ejecutivo de la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (Anpact), señaló que el objetivo es elevar el contenido regional de 64 por ciento a 70 por ciento hacia 2027, lo que requerirá nuevas inversiones tanto extranjeras como nacionales.
Arzate añadió que será clave mantener flexibilidad en reglas de origen para adaptarse a nuevas tecnologías.
Por su parte, Gabriel Padilla, director general de la Industria Nacional de Autopartes, destacó que las certificaciones y normas técnicas en componentes serán un factor central para cumplir con las reglas del tratado y fortalecer la proveeduría regional.
Pese al escenario complejo, las asociaciones coincidieron en que el T-MEC sigue siendo la principal herramienta para que México, Estados Unidos y Canadá compitan a nivel global, aunque reconocieron que el resultado de la revisión será decisivo para la industria en los próximos años.
AG