El Día Mundial del Arte (que se conmemora el 15 de abril), resalta que durante décadas el mercado del arte operó con una especie de inmunidad frente a las tensiones globales; aún en medio de disputas comerciales, las obras cruzaban fronteras sin mayores obstáculos.
Sin embargo, aunque las bellas artes siguen exentas de aranceles en Estados Unidos, la incertidumbre generada por la política comercial, particularmente, durante la administración del presidente estadunidense Donald Trump, ya está impactando al sector a nivel global.
“Más que el impuesto, el problema es la incertidumbre. No sabes cuánto te va a costar mover una obra ni cuánto se va a retrasar la entrega”, condenó Christian Borbolla, cofundador de Arte Capital en entrevista con MILENIO.
Arte exento, pero cada vez más vigilado
Si bien pinturas, esculturas y dibujos están clasificados como “materiales informativos” y "protegidos", incluso por la Primera Enmienda en Estados Unidos, el mercado enfrenta nuevos costos y barreras, precisa el Reporte Global del Arte 2026 de Art Basel y UBS.
Entre ellos:
- Mayor carga administrativa
- Retrasos en aduanas
- Incremento en costos logísticos y de seguros
A este escenario se suma un problema técnico, la reclasificación de obras. El informe ejemplificó que una escultura de acero puede dejar de considerarse arte y pasar a ser un “artículo de metal”, con aranceles de hasta 35 por ciento.
Sin embargo, las excepciones también tienen límites pues las obras contemporáneas provenientes de China enfrentan tarifas más altas. Mientras que las artes decorativas, como muebles o piezas de diseño, siguen sujetas a recargos de entre 10 y 15 por ciento, además de posibles impuestos adicionales según el material.
En 2025, estas diferencias se reflejaron en distintas tasas:
- Hasta 30 por ciento para objetos de la Unión Europea.
- Alrededor de 20 por ciento para Reino Unido.
- Tarifas fluctuantes para China
El arte pierde confianza
De acuerdo con el reporte, el mayor impacto de las disputas comerciales para el mercado no es inmediato, sino estructural.
Dealers, galerías y casas de subastas coinciden en que la incertidumbre política está afectando la confianza del consumidor, no solo en precios, sino en el valor de los activos y la viabilidad de moverlos entre países.
“La incertidumbre afecta decisiones. Si no sabes cuánto te va a costar o cuánto va a tardar, simplemente no compras o no vendes”, dijo Borbolla.
Los datos del informe lo reflejan:
- 56 por ciento de distribuidores reportó un impacto negativo en 2025.
- 52 por ciento en Estados Unidos vio afectadas sus ventas.
- En Reino Unido y China, el impacto negativo superó 67 por ciento.
- En Suiza alcanzó 80 por ciento de arancel
Efectos indirectos de la guerra comercial en el arte:
- Aumento en costos de envío
- Mayor carga operativa
- Retrasos logísticos
- Desincentivo en transacciones internacionales
Arte, un mercado volátil
El arte sigue siendo un mercado internacional, pero su dinámica comienza a tensionarse. En 2025, las importaciones de arte y antigüedades en Estados Unidos crecieron 13 por ciento, alcanzando los 9 mil 900 millones de dólares. Sin embargo, las exportaciones cayeron 1 por ciento.
El dato refleja un cambio sutil pero relevante: el flujo no se detiene, pero sí se vuelve más desigual y complejo.
Además, el reporte advierte que muchos de los efectos reales podrían hacerse visibles este año o incluso más adelante.
A pesar del contexto, Borbolla destacó que el arte no pierde su atractivo como inversión. Incluso en escenarios de crisis o conflicto, mantiene una función clave como reserva de valor.
“En momentos de incertidumbre, el arte se vuelve una moneda de cambio segura. Es más fácil mover una obra que otros capitales”, explicó.
Con base en el reporte, el mercado creció 4 por ciento el año pasado y sigue todavía por debajo de las alzas que llegaron en 2022 después de la pandemia cuando las compras se hicieron de manera digital.
Agregó que el dinero se sigue concentrado en la "parte de arriba", lo que significa que las obras se siguen vendiendo por encima de los 10 millones de dólares.
Además de que el mercado se está relocalizando, lo que significa que Estados Unidos, Gran Bretaña y China están concentrando más de 76 por ciento del total. Hay menos enfoque en las ventas domésticas.
“El arte se está volviendo mucho menos global y se está centralizando en regiones”, dijo Borbolla
Oportunidad para México
Borbolla indicó que en este panorama hay una “super oportunidad” para México que fortalecerá el coleccionismo nacional.
Explicó que el país no es un hub cultural, es un importador y que depende mucho de la validación internacional.
Lo anterior implica que cualquier fricción global tiene consecuencias inmediatas:
- Importar obra se vuelve más caro
- Exportar artistas mexicanos se complica
- Disminuye la liquidez del mercado
“Hay menos circulación internacional, y eso impacta directamente al mercado local”, comentó.
Ante el panorama, destacó que el país puede generar una gran oportunidad para ser exportador de los artistas mexicanos y dejar de depender de la importación de creadores extrajeros.
Para lograr este objetivo insistió en que se puede incentivar la compra de obras nacionales.
“¿Cómo hacemos esto? Si creamos un mercado interno de manera sólida y dejamos de depender de la validación extranjera”, dijo.
¿Cuáles son las bellas artes?
El término "bellas artes" se estableció para referirse a las principales disciplinas artísticas y al buen uso de la técnica de las mismas. Y son siete las formas de expresión artística orientadas a la belleza estética y la contemplación, que incluyen: arquitectura, escultura, pintura, música, danza, literatura y cine.
Dichas disciplinas se consideran formas "puras" de arte, enfocadas en el valor estético más que en la utilidad práctica.
FM