Hoy se entregan los premios Oscar a lo mejor del cine, donde la obra del director Guillermo del Toro, Frankenstein, está nominada entre las mejores películas del año, aunque no en la categoría de mejor director, lo que generó debate entre los amantes del cine.
Y es que los latinos son hoy uno de los motores más poderosos del consumo de entretenimiento en Estados Unidos: representan casi una quinta parte de la población, compran 24 por ciento de los boletos de cine y tienen 24 por ciento de las suscripciones a servicios de streaming. Además, van al cine más veces al año que cualquier otro grupo demográfico.
La audiencia latina, además, se duplica cuando los latinos están representados en la pantalla o detrás de ella; sin embargo, su presencia en la industria sigue siendo sorprendentemente baja.
De acuerdo con un análisis de McKinsey, los latinos ocupan menos de cinco por ciento de los roles clave en Hollywood, tanto frente como detrás de cámaras, incluidos puestos ejecutivos.
No obstante, la industria podría generar entre 12 y 18 mil millones de dólares adicionales al año —alrededor de siete a 10 por ciento de los 179 mil millones de dólares actuales— si la representación latina en Hollywood mejorara.
“Este aumento de ingresos podría beneficiar a los participantes en toda la cadena de valor, desde creativos, producción y estudios hasta distribución e industrias adyacentes”, señaló la consultora.
Además, las películas de Hollywood con talento latino en roles creativos clave —como directores, guionistas, productores o protagonistas— generaron más de 58 por ciento más ingresos en taquilla que aquellas sin participación latina.
En televisión ocurre algo similar: los programas con talento latino en roles creativos registraron hasta 60 por ciento más impacto publicitario que otros contenidos.
Por ello, la consultora destacó que la diversidad no solo es una cuestión cultural, sino también un buen negocio.
“Este atractivo universal al público, independientemente de sus propios antecedentes o herencia, refuerza una oportunidad en gran medida sin explotar en el arte latino y los esfuerzos creativos”, dijo.
La representación sigue siendo limitada
Sin embargo, la consultora señaló que, a pesar del peso que tiene la audiencia latina en el consumo de entretenimiento, la presencia de esta comunidad dentro de la industria sigue siendo reducida.
Según el informe, los latinos representan apenas cuatro por ciento de los papeles protagónicos o coprotagónicos en el cine estadounidense, una cifra muy por debajo de su peso demográfico en el país.
La brecha también se mantiene detrás de cámaras. En televisión, por ejemplo, los latinos ocupan solo entre uno y cinco por ciento de los puestos de showrunner, una de las posiciones más influyentes dentro de la producción de series.
Mientras tanto, en las salas de guionistas la situación es similar, donde la representación latina también se mantiene entre dos y cinco por ciento.
El informe explicó que la falta de presencia en estas posiciones tiene un impacto directo en el tipo de historias que llegan a la pantalla, ya que son estos roles los que toman decisiones sobre qué proyectos se producen, qué historias se cuentan y quién participa en ellas.
La subrepresentación también se observa en los niveles más altos de la industria, pues solo 5.5 por ciento de los ejecutivos en puestos de alto nivel en compañías de medios son latinos, mientras que aproximadamente la mitad de los consejos directivos de estas empresas no cuenta con ningún representante latino.
De acuerdo con McKinsey, esta falta de diversidad en los niveles de liderazgo influye directamente en las oportunidades disponibles para el talento latino dentro de Hollywood.
Quién cuenta la historia, la cambia
La consultora destacó que la participación de talento latino detrás de cámaras influye en la forma en que se representan las historias.
Cuando las películas o series que incluyen personajes latinos no cuentan con creativos latinos en posiciones clave, alrededor de 27 por ciento de las narrativas se centran en temas relacionados con el crimen.
Sin embargo, cuando directores, guionistas o productores latinos participan en el desarrollo creativo, esa proporción se reduce a 13 por ciento.
En cambio, aumentan las historias relacionadas con familia, comunidad y experiencias culturales más amplias, temas que aparecen en 28 por ciento de los proyectos con participación latina en el equipo creativo, frente a apenas ocho por ciento cuando no hay talento latino involucrado en esas decisiones.
Para la consultora, esto demuestra que la diversidad detrás de cámaras no solo cambia quién aparece en pantalla, sino también cómo se construyen las narrativas y qué perspectivas se representan.
Un efecto multiplicador dentro de la industria
La presencia de talento latino en posiciones creativas también genera un efecto multiplicador en la contratación de otros profesionales.
El análisis de la consultora encontró que cuando un director o showrunner es latino, la probabilidad de que otros latinos participen en el proyecto aumenta hasta 15 veces.
Explicó que lo anterior se debe, en parte, a que muchas decisiones de contratación en Hollywood se basan en redes profesionales y relaciones previas dentro de la industria.
Sin embargo, debido a que actualmente solo alrededor de cinco por ciento de las películas cuentan con directores latinos, ese efecto positivo todavía es limitado.
El poder económico latino
La importancia de la representación latina en Hollywood también se relaciona con el crecimiento económico de esta comunidad en Estados Unidos.
Actualmente viven en el país más de 62 millones de latinos, cuyo impacto económico supera los tres billones de dólares.
Si se tratara de una economía independiente, el mercado latino en Estados Unidos sería la quinta economía más grande del mundo. Este crecimiento también se refleja en el consumo cultural.
Los latinos no solo participan activamente en la industria del entretenimiento como audiencia, sino que también influyen en tendencias culturales, desde la música hasta el cine y las plataformas digitales.
De hecho, el informe destaca que la música latina registró uno de los crecimientos más rápidos dentro de la industria musical.
En 2022, los ingresos del género alcanzaron mil 100 millones de dólares, con un crecimiento anual de 24 por ciento.
Este ejemplo muestra cómo la representación cultural también puede convertirse en una oportunidad económica cuando existe espacio para el talento y las historias diversas.
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