Jeffrey Goettman no suele aparecer en los reflectores, pero hoy es una de las piezas clave dentro de la estrategia comercial de Estados Unidos para la revisión del T-MEC.
Con experiencia en finanzas y política, logró posicionarse dentro del equipo cercano que dirige las negociaciones comerciales de Washington con miras a proteger los intereses de la administración de Donald Trump.
Actualmente, Goettman se desempeña como representante comercial adjunto de Estados Unidos para África, Europa, Oriente Medio y el Hemisferio Occidental dentro de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés), encabezada por Jamieson Greer. En los hechos, es uno de los funcionarios encargados de ejecutar la política comercial impulsada por Trump.
Su llegada a México para iniciar las conversaciones sobre la revisión del T-MEC confirmó el peso que ha ganado dentro del equipo negociador estadunidense.
Funcionarios mexicanos lo recibieron como la figura central de la delegación enviada por Washington para discutir reglas de origen, cadenas de suministro y competitividad regional.
Vivía en el mundo financiero
Antes de convertirse en diplomático comercial, Goettman construyó una carrera estrechamente ligada al mundo financiero. Trabajó en firmas como Morgan Stanley, Wasserstein Perella y Robertson Stephens, especializándose en fusiones y adquisiciones, una de las áreas más estratégicas de Wall Street.
Más adelante fundó CameronBlue Capital, firma enfocada en inversiones privadas. Ese paso por las finanzas terminó acercándolo al aparato político republicano y, durante el primer mandato de Trump, fue vicepresidente ejecutivo y director de operaciones del Export-Import Bank de Estados
Unidos, institución encargada de respaldar exportaciones estadunidenses y financiar proyectos estratégicos en el extranjero.
Ahí participó en programas orientados a fortalecer la presencia industrial y comercial de Estados Unidos frente al avance de China en mercados internacionales.
Su discurso político también refleja esa visión industrial. Durante su comparecencia ante el Senado estadunidense, Goettman habló sobre la pérdida de empleos manufactureros en Springfield, Ohio, la ciudad donde creció, y responsabilizó al TLCAN y al ascenso comercial de China de la desindustrialización de cientos de comunidades estadunidenses.
En esa misma audiencia defendió la necesidad de “reconstruir” la base manufacturera de Estados Unidos.
Apoyo discreto en web
Dentro de Washington, varias publicaciones especializadas lo describen como un perfil técnico y operativo más que mediático. Mientras Greer define la narrativa política, Goettman suele aparecer como el ejecutor silencioso de las negociaciones y de la estrategia comercial estadunidense.
Aunque no ha estado exento de cuestionamientos. Parte de las críticas hacia figuras provenientes del sector financiero como Goettman se centra en la cercanía entre Wall Street y la política comercial estadunidense, especialmente por el papel que han tenido bancos e instituciones financieras en decisiones relacionadas con exportaciones, subsidios industriales y competencia global.
Además, durante su paso por el Export-Import Bank, la institución enfrentó revisiones y solicitudes de transparencia relacionadas con financiamiento y procesos internos.
Fuera de la política, Goettman mantiene un perfil discreto.
Está casado con Ann Goettman, tiene tres hijos y suele participar como entrenador de basquetbol infantil, una faceta poco común para uno de los hombres que hoy se encuentra detrás de la revisión comercial más importante de América del Norte.
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