El gobierno de Canadá intensificó sus esfuerzos diplomáticos para blindar el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) ante el avance de negociaciones bilaterales entre Washington y la administración de Claudia Sheinbaum, en un contexto de presión comercial impulsado por Donald Trump.
Ottawa dejó claro que mantiene su disposición para sentarse en una mesa trilateral, pese a que Estados Unidos y México ya iniciaron conversaciones; este jueves el primer ministro de Canadá, Mark Carney, se reunió con los principales gestores de fondos de Nueva York para presentarles una propuesta de alianza entre países.
“A medida que se acerca la revisión del T-MEC, somos claros y consecuentes con Estados Unidos en que estamos listos para iniciar en cuanto ellos lo estén”, aseguró Gabriel Brunet, vocero del ministro canadiense Dominic LeBlanc.
Explicó que Canadá mantiene conversaciones permanentes tanto con Washington como con México y destacó que las reuniones bilaterales entre socios son parte habitual de la dinámica diplomática; sin embargo, en Ottawa existe preocupación de que la estrategia estadunidense derive en negociaciones fragmentadas que terminen debilitando el bloque norteamericano.
La revisión del T-MEC cobra relevancia en medio del endurecimiento comercial de la administración Trump, que ha utilizado aranceles y presión política para renegociar términos comerciales con distintos países.
Diferencias
El primer ministro presentó en el Club Económico de Nueva York una nueva alianza con Estados Unidos que permita que ambas naciones crezcan.
Al describir los esfuerzos de Canadá por alcanzar una mayor autonomía como un objetivo fundamental de su gobierno, Carney también hizo hincapié en la continua integración de los mercados canadiense y estadunidense, a pesar de la guerra comercial y los aranceles impuestos por Trump.
“Ante todo, como era de esperar, nos centramos en lo que beneficia a Canadá. Esto beneficia a todos los canadienses, pero también a Estados Unidos. Porque un Canadá más fuerte es un mejor aliado”, señaló representantes de BlackRock, JP Morgan Chase, Blackstone, Morgan Stanley y Apollo.
De acuerdo con Jamieson Greer, representante comercial de Estados Unidos, Canadá se encuentra en una posición distinta frente a Washington luego de responder con represalias comerciales a los aranceles estadounidenses, al igual que China.
Ante ello, el gobierno del primer ministro Mark Carney busca fortalecer políticamente la relación con México y preservar la cohesión trilateral del acuerdo comercial. Analistas advierten que aceptar negociaciones separadas podría fragmentar la integración regional.
Andrew Coyne, experto político de The Globe and Mail, dijo que la cohesión entre los tres países no debe verse como un ejercicio diplomático idealista, sino como una necesidad estratégica para contrarrestar la presión coyuntural.
En ese contexto, Canadá y México intensificaron contactos políticos y empresariales. El ministro LeBlanc sostuvo recientemente conversaciones con el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, durante la misión comercial mexicana en Canadá, donde ambos funcionarios abordaron detalles relacionados con la próxima revisión del T-MEC.
Aún hay temas sensibles
Aunque Ottawa busca reforzar su alianza con México, persisten temas sensibles dentro de la relación bilateral. Uno de los principales puntos de tensión continúa siendo la política energética mexicana, particularmente las reformas que favorecen a Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
El sector privado canadiense considera que dichas medidas afectan la competencia y generan condiciones desiguales para inversionistas extranjeros, especialmente en energías renovables, lo que podría contravenir disposiciones del tratado relacionadas con trato nacional y acceso a mercados.
A ello se suman preocupaciones sobre barreras no arancelarias vinculadas con políticas fiscales, procesos aduaneros y temas laborales. Empresas canadienses señalan dificultades operativas derivadas de disposiciones del Servicio de Administración Tributaria (SAT) y de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM).
Pese a estas diferencias, Ottawa considera fundamental mantener y fortalecer la integración económica regional frente al avance asiático y la reconfiguración de cadenas globales de suministro.
Empresarios de ambos países mantienen interés en ampliar la cooperación en sectores como manufactura avanzada, movilidad eléctrica, semiconductores, automatización, robótica y tecnologías limpias. Canadá también observa oportunidades en agroindustria y seguridad alimentaria mediante proyectos de trazabilidad y tecnología de invernaderos.
Actualmente, el T-MEC abarca alrededor de 1.3 billones de dólares anuales en comercio trilateral entre Canadá, Estados Unidos y México.
AG