Tras el exitoso estreno del documental Instinto Maternal, Netflix suma a su catálogo otro título basado en una tragedia real, Naufragio: Pesadilla en el mar, que revive uno de los naufragios más impactantes del siglo XXI: el del crucero Costa Concordia.
A través de testimonios de sobrevivientes, videos hechos por los propios pasajeros y las grabaciones de la caja negra del barco, el documental reconstruye el accidente ocurrido en enero de 2012, y que dejó 32 personas muertas.
¿Cuál es la historia real detrás de Naufragio: Pesadilla en el mar?
Las comparaciones con el Titanic fueron inevitables entre quienes vivieron el hundimiento del Costa Concordia. La noche del 13 de enero de 2012, más de 4 mil personas viajaban a bordo del crucero, que había partido desde el puerto de Civitavecchia, Italia, para realizar un recorrido por el Mediterráneo.
Desafortunadamente, pocas horas después de zarpar, el barco abandonó su ruta programada debido a una decisión del capitán, Francesco Schettino, quien quiso realizar un saludo marítimo frente a la isla de Giglio, donde residía la familia de uno de los tripulantes.
La maniobra, conocida como 'sail-by salute', consiste en acercar el barco a la costa y hacer sonar la bocina como gesto de cortesía. Pero esa decisión resultó fatal: una serie de errores de comunicación en el puente de mando provocó que el crucero chocara contra un arrecife rocoso.
Una evacuación tardía que agravó la tragedia
Tras el impacto, el agua comenzó a ingresar rápidamente al barco. Mientras cientos de pasajeros empezaban a notar que algo no estaba bien, la Guardia Costera italiana se comunicó con la tripulación para preguntar si necesitaban ayuda.
De acuerdo con las investigaciones, el capitán y su equipo minimizaron la gravedad de la situación y aseguraron que únicamente enfrentaban un apagón eléctrico, por lo que no solicitaron apoyo inmediato.
La orden de evacuar llegó más de una hora después del choque, cuando el Costa Concordia ya se encontraba peligrosamente inclinado. Aunque los primeros botes salvavidas pudieron ser utilizados, la escora del barco impidió lanzar muchos más, lo que generó escenas de desesperación entre pasajeros y tripulantes.
El saldo final fue de 32 personas fallecidas y decenas de heridos, en una de las peores tragedias marítimas registradas en Europa en tiempos recientes.
¿Qué pasó con el capitán Francesco Schettino?
El caso tuvo una enorme repercusión internacional y derivó en un largo proceso judicial.
En febrero de 2015, Francesco Schettino fue declarado culpable de homicidio culposo, provocar un accidente marítimo y abandonar el barco antes de que terminara la evacuación. La justicia italiana lo condenó a 16 años de prisión.
Actualmente cumple su sentencia en la prisión de Rebibbia, en Roma. En 2025 solicitó el beneficio de semilibertad, que permite salir de prisión durante parte del día para trabajar o estudiar; sin embargo, meses después retiró la petición.
Además del capitán, otros cinco empleados del crucero fueron condenados por distintos delitos relacionados con el naufragio, aunque ninguno recibió una pena de cárcel.
Por su parte, la empresa Costa Cruises pagó una multa de un millón de euros e indemnizó a los pasajeros afectados con compensaciones económicas.
hc