Bajo las vigas de hierro forjado del mercado de San Miguel, en Madrid, la actividad gastronómica se intensifica. Atrás quedaron los madrileños que hacían la compra entre puestos de pescado y carne atendidos por vendedores de toda la vida.
Ahora, un viernes por la noche, multitudes de turistas brindan con cerveza, devoran tacos de tartar de salmón y hot dogs de chorizo.
Convertido en un referente gastronómico, el mercado es una parada obligada para quienes visitan Madrid, una de las capitales más vibrantes de Europa. Desde la pandemia, la ciudad se ha vuelto un imán para turistas, inversionistas, nómadas digitales y grandes fortunas en busca de un refugio.
El mercado de San Miguel es uno de los beneficiados de ese auge: un negocio altamente rentable que pertenece a la familia Brenninkmeijer, fundadora de la cadena de ropa C&A.
Pero no todos celebran la transformación. En las estrechas calles aledañas, Sonia de Gregorio esquiva mototaxis y lamenta lo difícil que resulta empujar una carriola entre la multitud.
Profesora de arquitectura de 57 años y vecina de toda la vida del centro histórico, resume su malestar: “Me siento bastante incómoda con el ambiente. Las motos pasan a toda velocidad, hay gente ofreciendo cosas a los turistas y el olor…” El aire está impregnado de pollo frito.
Los vecinos que antes compraban en el mercado ahora deben caminar 20 minutos para encontrar pescado fresco, añade. “Me dirán que soy una nostálgica y que no entiendo el espíritu de la época. Pero para mí es muy doloroso que ya no sea un lugar para los lugareños”.
Son las contradicciones del éxito de una ciudad global. A la tradicional presencia de latinoamericanos con alto poder adquisitivo se han sumado estadunidenses adinerados atraídos por la arquitectura, la luz y la oferta cultural de Madrid.
La ciudad es hoy más cosmopolita que nunca, pero ese cambio también alimenta un creciente malestar.
el dato...9.1 millones de turistas internacionales
Recibió la Comunidad de Madrid en 2024.
Björn Beam, exfuncionario de la CIA y actual director de investigación tecnológica en Arcano Partners, asegura que cuando llegó en 2018 Madrid se sentía mucho más española.
“La cantidad de inglés y otros idiomas que escucho en la calle ha cambiado drásticamente”, afirma. “Madrid atraviesa una pequeña crisis de identidad”. Incluso Vox, el partido populista de derecha, sostiene que la esencia tradicional de la ciudad se está diluyendo.
El mayor temor es la llamada “barcelonaización”. A principios de siglo, Barcelona apostó por crecer sin límites, pero la llegada masiva de turistas y capital terminó encareciendo el centro histórico y deteriorando su calidad de vida.
La reacción ciudadana fue intensa, con denuncias de que la ciudad se había convertido en un parque temático para visitantes.
“Madrid haría bien en mirar a la Barcelona de hace 10 o 15 años, cuando empezó a abrirse una brecha entre el crecimiento del turismo y la opinión pública”, advierte Mateu Hernández, director general de Turisme de Barcelona. “Lo que pasó allí probablemente ocurra en Madrid, o quizá ya esté ocurriendo”.
La despedida de soltero de Bezos
Con cerca de 7 millones de habitantes en su área metropolitana, Madrid es la segunda mayor urbe de la Unión Europea, solo detrás de París. Sin embargo, su tamaño nunca se tradujo en conectividad mundial. París, Londres y Nueva York fueron durante décadas el modelo de las llamadas “ciudades globales”.
El documentalista Ric Burns describió a Nueva York como “un experimento para ver si todos los pueblos del mundo podían convivir en un solo lugar”. Madrid, en cambio, permaneció durante siglos aislada en el centro de la meseta castellana, con fama de ciudad de burócratas, aristócratas, militares y clérigos.
el dato...+60 por ciento crecieron las llegadas
De turistas internacionales respecto a 2016.
Fernando Vilches, profesor jubilado de español, atribuye ese aislamiento a la guerra civil (1936-1939) y a las cuatro décadas de dictadura franquista. “Estábamos encerrados en nosotros mismos, muy ensimismados”, afirma.
La adhesión de España a la Unión Europea en 1986 marcó el inicio de la transformación, impulsada por una fuerte inyección de fondos comunitarios. Mientras Barcelona acaparó la atención internacional con los Juegos Olímpicos de 1992,
Madrid creció gracias a la llegada de población de otras regiones y a la privatización de grandes empresas como Telefónica, Repsol e Iberia, que aportaron un nuevo dinamismo económico.
Aun así, la ciudad conservó durante años un aire provinciano. La proyección internacional de sus empresas se concentraba en Latinoamérica y la inmigración procedía, en su mayoría, de antiguas colonias hispanohablantes y católicas, cuya integración fue relativamente sencilla. Madrid crecía, pero sin alterar demasiado su identidad.
Ese aislamiento ya quedó atrás. En 2024, la Comunidad de Madrid recibió un récord de 9.1 millones de turistas internacionales, 60 por ciento más que en 2016. Entre ellos estuvo Jeff Bezos, fundador de Amazon, quien eligió la ciudad para celebrar su despedida de soltero.
La población de la región aumenta en más de 100 mil habitantes al año desde 2023, impulsada por la política migratoria del gobierno de Pedro Sánchez.
Siguen llegando colombianos, venezolanos y peruanos de bajos ingresos, pero también 9 mil 700 titulares de visas para nómadas digitales, creadas en 2023 para atraer a profesionistas de altos ingresos, especialmente del sector tecnológico estadunidense.
el dato...34 mil 400 euros es el salario anual
Promedio en Madrid.
La inversión extranjera también se acelera, favorecida por el sólido crecimiento económico de España. En el último año, firmas financieras como Vanguard, State Street, Monzo, N26 y Octopus Investments anunciaron nuevas oficinas en Madrid.
La ciudad también gana peso como escenario audiovisual: en 2024 acogió el rodaje de más de 50 películas, series y producciones publicitarias internacionales. Al mismo tiempo, proliferan los restaurantes internacionales.
Dalia Nahas, fundadora de la cadena libanesa Mune, que abrió tres establecimientos desde 2020, resume el atractivo de la capital: “Madrid sigue siendo más barata que París y Londres, y con menos competencia”.
A diferencia de otras grandes metrópolis, Madrid se incorporó a los flujos globales de capital y talento en la era del turismo impulsado por Instagram, el trabajo remoto y la creciente brecha de riqueza entre Estados Unidos (EU) y Europa, además de la llegada de estadunidenses que buscan un respiro político bajo la presidencia de Donald Trump. Ese cambio también empieza a generar tensiones.
“Para las familias que llevan generaciones en Madrid, todo esto es sorprendente”, dice Vilches. En el mapa de las ciudades globales, concluye, “somos los recién llegados”.
Una derecha que atrae a los ricos de EU
El rostro de esta transformación es Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid desde 2019, quien convirtió la “libertad” en el eje de su discurso.
Mientras otros líderes conservadores endurecen su postura frente a la inmigración, Ayuso sigue defendiendo la apertura —en términos similares a los del presidente Pedro Sánchez—, aunque insiste en que debe ir acompañada de ley y orden.
“Entre las capitales europeas, Madrid necesitaba dar ese último paso hacia una mayor internacionalización”, afirma.
Para Ayuso, el primer fin de semana de junio resumió el éxito de ese modelo: la visita del papa León XIV reunió a un millón de católicos; Bad Bunny llenó el estadio del Atlético de Madrid; mientras la ciudad acogía una importante feria del libro, una competencia de artes marciales mixtas y el festival I Love Reggaeton. “No hubo problemas y reinaba la alegría”, asegura.
Los indicadores respaldan esa apuesta. Dabiz Muñoz, considerado el mejor chef del mundo durante tres años consecutivos, afirma que 60 por ciento de los clientes de DiverXO son extranjeros.
El Real Madrid presume que el renovado Santiago Bernabéu se ha convertido en una de las principales atracciones de la ciudad. En septiembre, además, Madrid iniciará un contrato de 10 años como sede de un Gran Premio de Fórmula 1.
No todos celebran esa estrategia. Isabel Pérez Moñino, líder de Vox en la capital, acusa a Ayuso de “imponer un modelo que sustituye la vida por el espectáculo, que convierte a Madrid en un escaparate para unos cuantos privilegiados, mientras ignora a la gente que realmente vive en nuestra región”.
Ayuso responde que busca preservar el carácter sencillo y sin pretensiones de Madrid. Sin embargo, ese objetivo convive con otra prioridad: atraer a turistas de alto poder adquisitivo, especialmente de EU.
La ciudad ha impulsado la apertura y renovación de hoteles de lujo como Four Seasons, Mandarin Oriental Ritz y Rosewood Villa Magna, donde una habitación doble supera los mil 200 euros por noche.
el dato...62 por ciento aumentó el precio de la vivienda
En la ciudad en los últimos cinco años.
También ha estrechado alianzas con firmas especializadas en viajes de lujo como Virtuoso y Signature. “No tenemos reparos en buscar la excelencia en el lujo”, sostiene Ayuso.
La estrategia ya modificó el perfil del visitante estadunidense. Héctor Coronel, director de Turismo del Ayuntamiento de Madrid, explicó que el objetivo era competir con destinos como Londres y París, cuyos viajeros gastaban el doble —o más— que quienes visitaban la capital española.
Mike Wylie, un turista de Nueva Jersey, es un ejemplo de ese nuevo visitante. En su primer día recorrió el Museo del Prado y después realizó un tour gastronómico de cuatro horas con catas de Rioja y Ribera del Duero, alcachofas crujientes con miel y croquetas.
“Hay muchísimas cosas que ver y hacer”, dice. Destaca la limpieza de la ciudad, su ambiente acogedor y unos precios que, pese a la debilidad del dólar, le parecieron razonables. “Superó mis expectativas”, concluye. “Pero también necesitaba urgentemente unas vacaciones”.
Envidia y crisis de vivienda
Los nuevos residentes extranjeros de alto poder adquisitivo han dado a Madrid un aire cada vez más cosmopolita. Primero llegaron mexicanos, venezolanos y colombianos adinerados durante la década de 2010.
Compraron departamentos multimillonarios en el exclusivo barrio de Salamanca —el equivalente madrileño de Mayfair— y lo transformaron en una ostentosa “pequeña Miami”. Ayuso simpatiza con los emprendedores que huyen de Latinoamérica y sostiene que cualquiera, sin importar su origen, puede convertirse en madrileño.
Ahora el flujo proviene sobre todo de EU. “Tenemos muchos padres que hicieron fortuna en el sector tecnológico y se mudaron a Madrid porque es una ciudad hermosa, tranquila y segura”, dice Frank Powell, director del Runnymede College, uno de los colegios internacionales más prestigiosos de la ciudad. “Y son muy discretos... usan camisetas y no parecen particularmente ricos”.
el dato...1 millón de personas reunió la visita
Del papa León XIV en Madrid.
También llegan estudiantes estadunidenses para cursar estudios en IE University o en las sedes madrileñas de instituciones como la Universidad de Nueva York, Schiller International y la Universidad de Saint Louis.
José Manuel Calvo, exresponsable de desarrollo urbano del Ayuntamiento durante una administración de izquierda, señala que entre los compradores extranjeros de alto poder adquisitivo también hay inversionistas no residentes, incluidos padres de algunos de esos estudiantes.
“Madrid está viviendo un fenómeno similar al que experimentaron París y Londres hace 25 o 30 años”, afirma. “Un metro cuadrado ya no interesa solo como vivienda u oficina, sino como refugio de inversión. Los compradores saben que una propiedad en el centro de Madrid difícilmente perderá valor”.
La llegada de capital extranjero ha contribuido al alza del mercado inmobiliario, agravada por la expansión de los departamentos turísticos, que reducen la oferta disponible.
Según el portal Idealista, el precio de la vivienda en la ciudad aumentó 62 por ciento en los últimos cinco años, hasta los 5 mil 984 euros por metro cuadrado, mientras que las rentas subieron 64 por ciento en el mismo periodo.
Muchos vecinos aseguran que ya no pueden permitirse vivir en sus propios barrios y miles salieron a protestar el mes pasado.
La crisis de vivienda se ha convertido en uno de los principales frentes de críticas contra Ayuso. Vox propone medidas fiscales para desalentar las compras masivas por parte de fondos extranjeros y grandes fortunas.
El año pasado, Pedro Sánchez planteó un impuesto equivalente al 100 por ciento del valor de compra para los no residentes de países fuera de la Unión Europea, aunque la iniciativa sigue sin ser aprobada por el Parlamento.
Como respuesta a la escasez de vivienda, el Ayuntamiento encabezado por José Luis Martínez-Almeida asegura que está agilizando los permisos de construcción, autorizando desarrollos de mayor densidad e impulsando la conversión de oficinas en vivienda asequible.
En el barrio de Salamanca, el historiador Ángel Bahamonde, de 78 años, contempla desde la acera la antigua casa de un marqués, hoy convertida en una tienda de lujo de Loewe.
Mientras una mujer con ropa deportiva y un pequeño perro pasa a su lado, reflexiona: “Después de conocer una España tan pobre, todavía me sorprenden la cantidad de coches, el consumo, las casas preciosas y los museos bien conservados”.
Sin embargo, admite que muchos españoles desconfían de “esa riqueza misteriosa que parece surgir de la nada”. “Hay un rechazo instintivo, pero también mucha admiración”, concluye. “Porque, en el fondo, mucha gente aspira a convertirse algún día en una persona rica que simplemente disfruta de la vida”.
Cambios en las costumbres
La nueva frontera de la gentrificación en Madrid es el elegante barrio de Chamberí. Desde 2021 ha recibido proyectos como los clubes privados Forbes House y Monteverdi, además de la escuela estadunidense Brewster, cuyas colegiaturas rondan los 21 mil euros (casi los 24 mil dólares) al año, entre las más altas de la ciudad. También es el barrio donde Isabel Díaz Ayuso vive con su pareja.
En sus calles, que combinan edificios Beaux-Arts con arquitectura de la época franquista, los locales de planta baja se transforman en hamburgueserías, gimnasios de alta intensidad y salones de manicura.
el dato...10 años durará el contrato para albergar
El Gran Premio de Fórmula 1 en Madrid.
Cada vez más restaurantes adoptan prácticas poco habituales en España, como ofrecer dos turnos por noche y limitar las mesas a dos horas.
Lo antiguo y lo nuevo aún conviven. Nati Gely, nacida en la calle donde hoy dirige una cafetería tradicional, asegura que todavía hay vecinos de ingresos modestos que viven en pequeños departamentos y a quienes sirve café por 1.6 euros.
Sin embargo, observa cómo proliferan las cafeterías de especialidad. “Cobrar cuatro euros por un café es ciencia ficción”, dice.
Para Beam, exfuncionario de la CIA, esa transformación refleja una creciente desigualdad. “El salario anual promedio en Madrid es de 34 mil 400 euros.
Probablemente ese trabajador no se compre un café con leche de pistache de ocho euros”, señala. A diferencia de Londres o Nueva York, añade, Madrid apenas comienza a acostumbrarse a esas brechas.
Ayuso, en cambio, celebra el cambio. “¿Qué tenía Madrid en la década de 1970? Un restaurante con un menú fijo que se mantenía igual durante todo un año”, afirma.
Reconoce que la globalización ha cambiado los hábitos de consumo, desde el cuidado personal hasta los viajes, pero considera que es parte de una evolución inevitable. “Cada generación tiene sus propias formas de gastar el dinero. La vida cambia”.
el dato...Más de 50 películas, series y producciones
Internacionales se filmaron en Madrid durante 2024.
Información adicional de Carmen Muela.
MGS