La reciente llegada de inmigrantes a Ceuta, ciudad autónoma española ubicada en el norte de África, refleja las limitaciones de la política migratoria de la Unión Europea (UE) así como la complejidad de la relación diplomática entre España y Marruecos, afirmó Armando García, Maestro de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM.
En entrevista con Josué Becerra y Dany Martín para MILENIO Televisión, el académico explicó que Ceuta y Melilla son territorios españoles reclamados por Marruecos, lo que las convierte en una de las principales puertas de entrada hacia la Unión Europea para personas inmigrantes.
Señaló que la situación no es nueva, pues en 2021 ocurrió una crisis similar derivada de un conflicto diplomático entre ambos países, un ejemplo de “instrumentalización política de la migración”, cuando un Estado calma los controles fronterizos para ejercer presión política.
García indicó que la reciente regularización migratoria impulsada por el gobierno español permitió solicitar permisos de residencia a personas que vivían en España antes del 1 de enero de 2026 y que registró un millón 174 mil 978 solicitudes, entre ellas 13.14 por ciento de ciudadanos marroquíes.
Recordó que entró en vigor el Pacto de Migración y Asilo de la Unión Europea, el cual busca normalizar la gestión migratoria entre los países miembros, aunque mantiene como eje la externalización del control fronterizo hacia naciones de origen y tránsito.
“El control de los flujos migratorios depende de terceros países, y eso representa un elemento muy peligroso”, advirtió.
“Esta situación, a diferencia del 2021, parece ser que hay un entendimiento entre el gobierno de Marruecos y el gobierno de España”.
El académico señaló que, aunque el incremento de llegadas no representa una crisis por el volumen de personas, sí evidencia la falta de una política migratoria común y solidaria dentro de la Unión Europea.
“No es una crisis por el número de personas que intentan ingresar, sino porque la Unión Europea sigue siendo incapaz de generar una gobernanza migratoria que sea factible y solidaria”.
Declaró que la reactivación de relaciones diplomáticas entre Argelia y España es un elemento geopolítico que el gobierno español ha desvinculado a esta situación, pues reiteró que en 2022, tras respaldar la autonomía marroquí presentada por el gobierno de Marruecos, se suspendieron las relaciones.
“El relanzamiento de estas relaciones a partir de este año, son estos elementos que tenemos que tener en cuenta para contextualizar lo que estamos viendo el día, teniendo en cuenta que Argelia es el principal proveedor de gas para España”.
CHZ