Las comisiones unidas de Puntos Constitucionales y de Estudios Legislativos primera del Senado avalaron el dictamen de reforma que prohíbe la doble nacionalidad a quienes ocupen la titularidad del Poder Ejecutivo federal y los estatales, así como la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.
Durante la discusión, la oposición votó en contra, al advertir que se debería legislar para ampliar derechos y no para restringirlos. Morena y aliados rechazaron que se trate de una reforma dirigida a los migrantes.
Este miércoles por la mañana se recibió la minuta por parte de la Cámara de Diputados. Unas horas después, en comisiones, los senadores avalaron el dictamen sin cambios y se prevé que sea avalada por el pleno la próxima semana.
El presidente del Senado, Higinio Martínez, afirmó que no habría problema para obtener la mayoría calificada que requiere la minuta enviada por la colegisladora.
En comisiones, el Partido Verde respaldó el contenido de la iniciativa presidencial, pese a que su coordinador, Manuel Velasco, reconoció que algunos de sus legisladores no estaban de acuerdo con su contenido, pues tienen doble nacionalidad.
En la discusión, senadores de oposición reclamaron el trato que se le da a la minuta sobre una iniciativa presidencial. El emecista Luis Donaldo Colosio reclamó: “Nuevamente, nos comportamos como mera oficialía de partes” de la Presidencia de la República, pese al rezago legislativo que existe en otras iniciativas.
“No votaremos en contra de los derechos políticos de los migrantes”, advirtió Marko Cortés al anticipar el voto en contra de su bancada.
El senador morenista Manuel Huerta aseguró que “esta reforma no pone en duda la mexicanidad, el patriotismo o el compromiso con nuestro país de quienes poseen otra nacionalidad”.
'Candado' constitucional a la soberanía
La iniciativa, impulsada desde el Ejecutivo federal y aprobada en el pleno de la Cámara de Diputados, busca modificar los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos para blindar la titularidad de los Ejecutivos frente a posibles conflictos de lealtad o soberanía nacional.
Con esta modificación, las personas que pretendan registrar su candidatura ante el Instituto Nacional Electoral (INE) o los organismos públicos locales deberán acreditar contar únicamente con la ciudadanía mexicana por nacimiento y no poseer otra nacionalidad al momento de su inscripción.
En caso de contar con una segunda ciudadanía, el aspirante estará obligado a presentar la renuncia formal y definitiva ante las autoridades del país correspondiente antes de iniciar formalmente el proceso electoral.
La ruta de la reforma
Tras la aprobación en comisiones, el dictamen fue remitido a la Mesa Directiva del Senado para ser programado en el orden del día del pleno, donde requerirá de las dos terceras partes de los votos de los senadores presentes para ser ratificado.
De ser aprobado sin modificaciones, la minuta será enviada a los congresos locales para cumplir con el proceso de aval en al menos 17 legislaturas estatales antes de su promulgación y publicación en el Diario Oficial de la Federación (DOF).
EHR