Los principales grupos europeos de artículos de lujo perdieron cerca de 250 mil millones de euros en valor de mercado este año, a medida que el gasto de los consumidores chinos se debilita y la inestabilidad en los mercados financieros, afectados por la incertidumbre en torno a la inteligencia artificial (IA), reduce la demanda de calzado y bolsos de alta gama.
Los resultados que presentaron este mes LVMH, Hermès y Kering, propietaria de Gucci, no alcanzaron las expectativas del mercado, que ya habían sido recortadas considerablemente, lo que confirma los temores de que el sector se encuentra inmerso en una desaceleración que puede prolongarse durante varios años.
Las seis mayores compañías europeas de artículos de lujo que cotizan en bolsa, entre las que también se incluyen Richemont, Prada y Moncler, ya perdieron, en conjunto, 251 mil millones de euros en valor de mercado este año. Las caídas más pronunciadas corresponden a LVMH y Hermès, los dos grupos más grandes del sector, cuya capitalización de mercado se redujo en 131 mil 600 millones y 93 mil 300 millones de euros, respectivamente.
La demanda de los consumidores chinos fue el motor de crecimiento del sector durante más de una década; sin embargo, la prolongada crisis del segmento inmobiliario y el bajo desempeño del mercado de valores pesaron sobre las ventas en los últimos años.
El crecimiento mensual de las ventas minoristas en la segunda economía más grande del mundo ha sido, en promedio, inferior a 0.5 por ciento en los últimos seis meses, lo que representa una marcada desaceleración respecto al año anterior.
“La recuperación del consumo de lujo en China, que el sector esperaba, se detuvo… lo que provocó un revés en los resultados, una presión a la baja en el precio de las acciones y una profunda introspección”, señaló Luca Solca, analista de Bernstein.
LVMH, Kering y Hermès señalaron un marcado deterioro en China durante el tercer trimestre. Las ventas en la división de moda y artículos de cuero de LVMH, un segmento que sirve como indicador clave para el grupo, registraron una caída de alrededor de 15 por ciento entre los clientes chinos a escala mundial, dijo la directora financiera, Cécile Cabanis.
“La desaceleración (en la demanda de moda y artículos de cuero) se debe, en gran medida, a la clientela china”, dijo Cabanis. “Esperamos que esta tendencia se atenúe, aunque no estamos seguros de cuándo ocurrirá”.
La situación en Kering, propietaria de marcas como Saint Laurent y Bottega Veneta, es aún peor. Las ventas a consumidores chinos en todo el grupo bajaron entre 15 y 20 por ciento durante el tercer trimestre; una caída más pronunciada que la que se registró en el trimestre anterior, con un descenso de 15 por ciento.
El enfriamiento en China empezó a afectar incluso a Hermès, una de las firmas de lujo más resilientes. Las ventas en su división de prêt-à-porter y accesorios bajaron 2 por ciento a escala global. El director financiero, Eric du Halgouët, señaló que la reciente caída en el mercado de valores chino, sumada a las medidas enérgicas y de mano dura sobre el patrimonio que se mantiene en el extranjero, complicaron el escenario.
Nick Anderson, analista de Berenberg, dijo que la información presentada la semana pasada por Hermès lo dejó con “más preguntas que respuestas”.
“Tememos que una sobreexposición a China, sumada a una mayor exposición a un perfil de consumidor más aspiracional de lo que pensábamos, siga pesando sobre los ingresos de Hermès”, dijo.
Sin embargo, hubo algunos aspectos positivos. Las ventas de bolsos Birkin y otros modelos de gama alta de Hermès crecieron 10.8 por ciento, mientras que las marcas de joyería, como Tiffany, del grupo LVMH, y Boucheron, de Kering, registraron una gran demanda, logrando en ambos casos incrementos de ventas de dos dígitos durante el trimestre.
Sin embargo, incluso la demanda en EU, que había servido de sostén para el sector a principios de año, se moderó en los últimos meses, a medida que los mercados de valores se enfriaron y los precios del combustible aumentaron. Los datos de tarjetas de crédito de Citi reflejaron un descenso en el gasto en artículos de lujo de al menos un 4 por ciento durante los meses de julio, agosto y septiembre.