Con la innovación como eje, Detroit se juega su última carta para recuperar relevancia en la industria automotriz global, en un entorno donde el liderazgo tecnológico y productivo se desplazó hacia Asia, particularmente a China.
Empresas automotrices de la región buscan regresar a la ciudad a su era dorada, apostando recursos al desarrollo de nuevas tecnologías.
Fue a principios del siglo XX cuando Detroit fue el centro mundial de la fabricación de automóviles gracias a la concentración de talento, capital y recursos; incluso fue llamada Motor City. Sin embargo, esa posición, creada por Henry Ford, Walter Percy Chrysler y William Crapo Durant, se fue diluyendo hasta prácticamente desaparecer en 2009 con la crisis económica global.
Hoy, firmas como Forvia, que impulsan reuniones especiales como su evento Innovation Days, buscan darle la vuelta a la situación. Si bien el gran desarrollo de la electrificación de la movilidad y otras innovaciones se trasladó a Asia, ahora avanzan en soluciones que devuelvan a la ciudad al mapa automotor y que ya están siendo incorporadas por grandes armadoras.
“Este evento es un recordatorio poderoso de un principio por el que vivo: la innovación solo importa cuando se impulsa con disciplina y aporta un valor real y medible para nuestros clientes y nuestro negocio”, dijo Antonio Filosa, CEO de Stellantis a escala global.
“No solo se trata de mostrar tecnología, sino de acción. Incorporamos ideas a nuestra cartera, nos arremangamos y actuamos rápido, siempre con responsabilidad. Al poner al cliente en el centro, estamos transformando la innovación en rendimiento, entregando vehículos y tecnologías que la gente realmente desea y ama”, agregó.
Forvia, junto con su marca Faurecia, presentó desde sistemas electrónicos de protección eFuse y arquitecturas de alto voltaje que reducen peso y cableado, hasta sensores para Sistemas Avanzados de Asistencia al Conductor (ADAS) de 77 gigahertz, enfocados en funciones de seguridad y asistencia inmediata. También se exhibieron conceptos de interiores digitalizados, iluminación inteligente y materiales sostenibles que buscan mejorar costos y cumplir con regulaciones ambientales cada vez más exigentes.
Un ejemplo de estas innovaciones es su auto Saphir, un concept car de vanguardia presentado en el Auto Shanghai 2025, que exhibe tecnologías en interiores, asientos, iluminación y electrónica.
Destaca por su tablero de vidrio, controles mediante seguimiento ocular, asientos que rotan y una consola central deslizable, con un enfoque en la conducción autónoma, la personalización y la sostenibilidad.
Inversión en desarrollo
En 2025, Forvia destinó mil 906 millones de euros a investigación y desarrollo, una cifra que refleja el esfuerzo de múltiples proveedores occidentales por mantenerse vigentes sin perder rentabilidad.
Asia opera con costos reducidos, escalas descomunales y cadenas de baterías consolidadas, mientras que México se fortalece como un socio cercano con costos competitivos; por ello, los proveedores de Detroit tienen que buscar otras ventajas y explotarlas para revertir la situación.
“Emprendimos iniciativas decisivas en una fase de transformación para Forvia, reestructurando nuestra cartera y reforzando nuestro enfoque estratégico”, dijo Martin Fischer, CEO de Forvia, en una reunión con analistas.
Por ello, reveló que avanzan en la venta de su grupo de negocios de interiores, que actualmente está en negociaciones avanzadas.
“Marcaría un hito importante en la reorientación del grupo hacia los ámbitos donde estamos mejor posicionados para tener éxito y generar valor a largo plazo”.
Incluso destaca que empresas chinas como BYD son clientes de Forvia, adquiriendo componentes a proveedores especializados cuando requieren integración electrónica que no producen internamente con el mismo nivel de competitividad o escala.
AG