Distribuidores de autos sugieren aplicar beneficios fiscales y crediticios que motiven a una mayor venta de vehículos hechos en México.
Esto es con el objetivo de impulsar la producción de autos en el país y reducir la dependencia del extranjero.
Mercado automotriz mexicano
En conferencia, Guillermo Rosales, presidente ejecutivo de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), explicó que durante el primer bimestre del año aún no se observa un impacto en el mercado automotor derivado del incremento de aranceles —que pasaron de 20 a 50 por ciento— para ciertos vehículos importados de naciones con los que no se tiene un acuerdo de libre comercio.
Además, dice que esta situación se debe a que las marcas y distribuidoras cuentan con inventarios suficientes que amortiguan los efectos inmediatos de la medida.
“Todavía es temprano para poder vislumbrar una modificación en la composición de la oferta en el mercado mexicano y, por otro lado, en un posible ajuste de precios que modifiquen las decisiones de los consumidores”, indicó.
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), y filtrados por la AMDA, de enero a febrero de 2026 los vehículos importados sostienen una participación de 67.9 por ciento sobre el mercado total, siendo China el principal proveedor de las mismas.
En el caso específico de este país asiático, las ventas de autos manufacturados de ese mercado representan alrededor de 27 por ciento de lo que se vende en México.
Propuestas para incentivar lo hecho en México
Guillermo Rosales propone poner estímulos fiscales dirigidos a los vehículos fabricados en México, así como incentivos al financiamiento.
“Hemos externado la conveniencia de que exista la posibilidad de deducir los intereses en los créditos automotrices para los vehículos hechos en México”, explicó.
El dirigente también propuso que exista preferencia en las adquisiciones gubernamentales para unidades producidas en el país, además de establecer una deducción fiscal diferenciada para este tipo de vehículos.
Asimismo, recordó que el límite de deducibilidad en la compra de automóviles permanece sin cambios desde enero de 2008, cuando se fijó en 175 mil pesos, por lo que pidió actualizar este monto.
Rosales señaló que, aunque existen estímulos generales dentro del llamado Plan México, aún falta una política más focalizada para el sector automotriz que permita fortalecer la producción nacional orientada al mercado interno.
Ante este panorama, consideró necesario construir una estrategia específica para fortalecer la industria automotriz nacional y elevar la producción local destinada al consumo interno.
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