México se mantiene en el radar de las empresas globales como un mercado en el que necesitan estar, pese a la incertidumbre sobre las reglas comerciales y algunos pendientes de inversión, aseguró Luis Brossier, CEO de Citi México.
“Todos nos ven como un país donde tienen que estar presentes, donde hay oportunidades”, afirmó en entrevista.
Señaló que la posición del país junto a Estados Unidos, su capacidad manufacturera, el grado de inversión y una economía de 130 millones de habitantes mantienen el atractivo para los corporativos internacionales, mientras el Plan México y los proyectos de infraestructura comienzan a reforzar la narrativa de inversión.
Explicó que México es una de las economías más relevantes para Citi a escala global: ocupa el tercer o cuarto lugar entre sus franquicias de clientes globales y se encuentra entre los cinco países donde el banco identifica mayores oportunidades de crecimiento y rentabilidad.
Además, destacó que México tiene una posición privilegiada por compartir unos 3 mil kilómetros de frontera con el mayor mercado del mundo, contar con acceso a dos océanos y mantener el grado de inversión.
Esperan claridad
Brossier reconoció que las empresas internacionales mantienen cierta cautela ante los cambios en las reglas comerciales en el mundo, sobre todo del acuerdo T-MEC, debido a que sus proyectos requieren horizontes de cinco o seis años para evaluar su rentabilidad.
Sin embargo, consideró que los fundamentales de México permanecen sólidos y que parte de la inversión que ya está instalada continúa ampliándose.
En los primeros seis meses del año, señaló, las exportaciones crecieron 25 por ciento y la inversión extranjera directa alcanzó un nivel récord.
“A las empresas se les está yendo bien y no están repatriando las utilidades, las están reinvirtiendo”, comentó.
A esto se suma un cambio en la composición de la economía mexicana: además de su papel como plataforma exportadora y manufacturera, el crecimiento de la masa salarial está convirtiendo al mercado interno en una oportunidad relevante para las multinacionales.
“Creo que retomar la narrativa de país es algo que está empezando a suceder”, sostuvo.
En este proceso, agregó, el Plan México y los proyectos de infraestructura están ayudando a construir mayor certidumbre, mientras una definición más clara de los términos comerciales podría liberar nuevas decisiones de inversión.
Energía, cuello de botella
Uno de los principales pendientes está en la generación eléctrica. Brossier explicó que Citi ya participa en el financiamiento de entre tres y cuatro gigawatts de proyectos que fueron asignados y actualmente buscan recursos.
También destacó las inversiones de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) en transmisión y los proyectos de generación con participación privada, al considerar que el desarrollo de esta infraestructura comienza a pasar de los anuncios a proyectos concretos.
Para 2027, el CEO de Citi México consideró que el factor clave será la recuperación de la inversión fija, que ha mostrado rezago frente al consumo y otros componentes de la economía.
El banco estima un crecimiento de 1.4 por ciento para México este año, aunque Brossier consideró que se están alineando elementos para generar una expansión mayor.
A largo plazo, añadió, la estabilidad macroeconómica acumulada durante décadas representa una fuente de resiliencia para el país frente a un entorno internacional marcado por guerras, tarifas comerciales, petróleo y cambios acelerados por la inteligencia artificial.
En este contexto, Citi busca aprovechar el reacomodo de las cadenas de suministro y mantener su papel como enlace entre las empresas mexicanas y los mercados internacionales.
AKMD