La Secretaría de Hacienda aseguró que el estímulo fiscal aplicado a gasolinas y diésel no está diseñado para beneficiar a los gasolineros, sino para proteger directamente la economía de las familias mexicanas y evitar presiones inflacionarias, de acuerdo con Édgar Amador Zamora, secretario de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
“No estamos protegiendo al sector gasolinero, sino que nuestra visión es proteger la economía de las y los mexicanos de manera directa e indirecta”, comentó durante la presentación del Informa de Situación Económica, las Finanzas Públicas y la Deuda Pública al Primer trimestre de 2026.
De acuerdo con Amador, el costo fiscal para México por lo subsidios a las gasolinas es de 2 mil 500 millones de pesos a la semana, por lo que aseguró que en la secretaría estarán atentos a la duración del conflicto geopolítico entre Irán y Estados Unidos, causantes del cierre del Estrecho de Ormuz, región por donde transita 20 por ciento del petróleo global y que tras su bloqueo elevó los precios de los hidrocarburos.
“Por el momento, hay condiciones suficientes para poder mantener este estímulo que está protegiendo a las familias mexicanas. Si se dan cuenta, los efectos sobre la inflación están muy concentrados en un par de perecederos, por lo que no hemos visto efecto de segundo orden en los incrementos de los precios de energía sobre la inflación general del país”, explicó.
Señaló que el diésel, al ser el principal combustible de uso para el transporte y para actividades agropecuarias, impulsó la inflación a 4.53 por ciento anual en la primera quincena de abril de 2026. Un nivel que se encuentra fuera del rango objetivo de Banco de México (Banxico).
Además, mencionó que el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum ya trabaja en otro acuerdo con gasolineros, este para limitar el precio del diésel a 27 pesos por litro, actualmente se firmó en 28 pesos por litro.
El funcionario de la dependencia recordó que el Gobierno acordó con los banqueros que operan en México una reducción de 80% en las comisiones que cobran los bancos a las gasolineras, por compra de combustibles con tarjetas de crédito y débito.
“Redujeron en un peso con diez centavos el costo de las transacciones”, dijo Amador Zamora.
De acuerdo con Amador Zamora, estas acciones provocarán que el sector gasolinero “va a estar en capacidad” de reducir y de contribuir con diez centavos a esta reducción de un peso en el costo del diésel.
“Es un esfuerzo muy importante, ya no nada más del sector público, sino de otros sectores de la sociedad, es una contribución de los bancos, de la empresa de vales, del sector gasolinero, del sector mayorista, de hidrocarburos, para apoyar la estrategia de mantener a raya la inflación en nuestro país”, concluyó.
AG