Varios terremotos fuertes registrados en las últimas semanas hicieron que el llamado Cinturón de Fuego del Pacífico volviera a ocupar los reflectores. En redes sociales incluso comenzó a circular la idea de que la región habría entrado en una especie de “fase de activación”, después de los sismos registrados en distintos países..
De acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el Cinturón de Fuego es una zona de intensa actividad sísmica y volcánica asociada con los límites de las placas tectónicas que rodean al océano Pacífico. Por ello, que varios terremotos ocurran en países ubicados dentro de esta región no significa que exista un mecanismo que los conecte automáticamente.
El término Cinturón de Fuego tampoco debe entenderse como si se tratara de una estructura geológica única. El ingeniero geólogo del Instituto Politécnico Nacional y miembro del Equipo Humanitario de OpenStreetMap, Alejandro Salazar Méndez, explicó a la periodista Lizeth Hernández para MILENIO que el concepto es principalmente una forma coloquial y periodística de agrupar distintas zonas de actividad tectónica y volcánica.
“El anillo de fuego es un término más coloquial, más periodístico. Como tal, en la geología no existe. Esta estructura geológica que se marca en los mapas no existe tal cual”, señaló Salazar Méndez.
¿Por qué han ocurrido tantos terremotos fuertes?
La actividad reciente incluye un sismo de magnitud 6.7 en Perú el 20 de agosto, además de terremotos de magnitud 7.7 en Indonesia, 7.4 en Colombia, 7.4 en México y 7.8 en Filipinas, según los reportes reunidos en el material consultado.
Uno de los movimientos que más llamó la atención ocurrió en Indonesia. La Associated Press (AP) reportó que un terremoto de gran intensidad golpeó la isla de Flores, dejando decenas de muertos, cientos de heridos y miles de viviendas dañadas. La zona, además, registró miles de réplicas después del movimiento principal.
En Perú, la Agencia EFE informó que un terremoto de magnitud 7.2 sacudió la sierra sur del país y provocó deslizamientos y movimientos de tierra en zonas rurales. El epicentro se ubicó cerca de Coracora, en Ayacucho, a una profundidad de 108 kilómetros.
La coincidencia temporal puede resultar llamativa, pero un terremoto en un país no funciona como un interruptor que provoque otro miles de kilómetros más adelante.
La explicación está debajo de nuestros pies: las placas tectónicas están en movimiento constante. Chocan, se separan, se deslizan lateralmente o una puede hundirse debajo de otra mediante un proceso conocido como subducción.
Salazar Méndez explicó a MILENIO que los sistemas tectónicos y volcánicos de esta enorme región no están interconectados como una sola estructura. Por ello, un terremoto ocurrido en Japón, Perú o Indonesia no implica que una falla en México haya quedado automáticamente “activada”.
Entonces, ¿México está dentro del Cinturón de Fuego?
Sí. México forma parte del Cinturón de Fuego del Pacífico.
El Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) explica que esta región se extiende alrededor del océano Pacífico a lo largo de aproximadamente 40 mil kilómetros y abarca desde Chile y Centroamérica hasta México, Estados Unidos, las islas Aleutianas y las costas de Rusia, Japón, Taiwán, Filipinas y Nueva Zelanda.
En territorio mexicano interactúan varias placas tectónicas, entre ellas las placas Norteamericana, del Pacífico, de Cocos, de Rivera y del Caribe. Esta configuración ayuda a explicar la actividad sísmica de estados como Guerrero, Oaxaca, Chiapas, Michoacán, Colima y Jalisco.
Por eso, México sí se encuentra en una región con una importante actividad sísmica. Sin embargo, pertenecer al Cinturón de Fuego no significa que el país esté a punto de experimentar un terremoto únicamente porque otros países hayan registrado movimientos fuertes.
Actividad sismica¿Se activó o no el Cinturón de Fuego?
Las placas tectónicas llevan millones de años moviéndose, acumulando y liberando energía en diferentes zonas, por lo que todos los días se registran sismos, aunque la mayoría son pequeños y pasan inadvertidos. Por ello, ante la pregunta que circula en redes sociales, la respuesta es clara: no, el Cinturón de Fuego no “se activó”; no existe evidencia científica de que esta región haya entrado en una fase especial de actividad.
¿Un terremoto en Perú, Colombia o Indonesia puede provocar otro en México?
La respuesta corta es no, al menos no de la manera en que suele plantearse en redes sociales. No existe evidencia de que un terremoto lejano pueda “activar” automáticamente una falla en México ni de que la sucesión de grandes sismos permita anticipar cuál será el siguiente país en temblar.
El geólogo Alejandro Salazar Méndez lo resume de manera directa en declaraciones para MILENIO:
“Lo que pasa en Japón se queda en esa zona. Si estoy en México, Colombia o Chile ya no tiene nada que ver”.
¿Se puede predecir el próximo terremoto?
Aquí está uno de los puntos más importantes para evitar el alarmismo, no existe actualmente un método científico capaz de indicar con precisión el día, la hora, el lugar y la magnitud de un terremoto futuro.
Por eso, los recientes terremotos registrados en distintos puntos del Pacífico no permiten afirmar que México será el siguiente país en experimentar un movimiento de gran magnitud.
Con información de EFE, AFP y Lizeth Hernández
CHZ