Porque México se distingue en gran medida por sus sabores, la cajeta y el mazapán, sin duda dos emblemáticos de la gastronomía mexicana, han sido elegidos para transformarse en nuevo postres.
Se trata de los nuevos sabores que Holanda ha creado a partir de su sofisticado laboratorio, en el que no solo se elige un sabor para conquistar paladares, sino se lleva a cabo todo un minucioso proceso de elaboración hasta lograr que el ingrediente elegido realmente ofrezca el sabor deseado, de acuerdo al equipo que se especializa en la innovación de sabores de la marca.
Ahora, en el marco del mes patrio, la cajeta que conocemos como el típico dulce de leche; y el mazapán que tras su origen español adoptó el rasgo mexicano en su preparación al adoptar el cacahuate; se convierten en la propuesta del postre ideal, el helado.
"México tiene una riqueza gastronómica que se transmite de generación en generación y que continúa inspirando nuevas formas de disfrutar los sabores. Con Cajeta y Mazapán, Helados Holanda retoma dos sabores profundamente arraigados en la cultura y los lleva a una experiencia para compartir y crear nuevos recuerdos en familia o con amigos”, comparte Esther Rocha, Directora de Mercadotecnia y Medios para The Magnum Ice Cream Company.
De acuerdo a la ejecutiva los nuevos sabores son resultado de una investigación que está sustentada en las peticiones del público.
"Para decidir un sabor en Holanda tomamos en cuenta el gusto del público, las ideas que aportan o los comentarios que nos hacen en relación a un sabor", dijo la ejecutiva.
Y aunque hay clásicos como chocolate, vainilla o napolitano que han permanecido a lo largo de la historia de la marca de casi 100 años, hay propuestas que son de temporada o que bien su existencia depende de la demanda del público.
En este caso, cajeta y mazapán se proponen para el mes patrio por su importancia en la gastronom mexicana, ya que a lo largo de los años y en diversas preparaciones esencialmente de repostería como bebidas, panadería y distintos postres han demostrando que las tradiciones también pueden evolucionar.
Ahora esa identidad se transforma en la cremosidad que distingue a un postre que también es tan popular como el helado y que en cualquier época del año, momento o celebración puede sumarse a la experiencia para consentir al paladar.
AJR