El huevo con chile y rajas es uno de esos platillos sencillos que te transportan directo a la cocina del rancho desde el primer bocado.
No requiere ingredientes caros ni técnicas complicadas, pero el resultado tiene ese sazón reconfortante que sólo se logra cuando las cosas se hacen con calma y respetando el sabor natural, especialmente cuando viene desde Ángela, creadora del canal 'De mi rancho a tu cocina'.
¿Qué ingredientes lleva el huevo con chiles?
La magia de este almuerzo está en el contraste de texturas y en el aroma que sueltan las verduras al tatemarse en el comal; el picor suave del chile poblano combinado con la acidez del jitomate asado crea un caldo con mucho cuerpo, donde el huevo absorbe todo el jugo y se vuelve el gran protagonista de la mesa.
Prepararlo en casa es la mejor excusa para consentir a la familia a la hora del almuerzo o la comida y con un par de ingredientes básicos, que seguro tienes en el refrigerador, junto a unas tortillas calientitas recien salidas del comal, vas a armar un plato completo, rendidor y lleno de tradición.
Aquí te presentamos una receta inspirada en la compartida por la youtuber.
- Huevos frescos
- 3 chiles poblanos grandes
- 4 jitomates maduros
- 2 chiles 'güeros'
- 2 chiles serranos
- 1 cebolla mediana
- 1 diente de ajo pelado
- 1 cucharada de manteca de cerdo o aceite vegetal
- Sal gruesa al gusto
- Un chorrito de agua limpia
El paso a paso para prepararlo
- Tatema los chiles poblanos: Coloca los chiles poblanos sobre la flama o el comal bien caliente; ve dándoles vuelta hasta que la piel quede totalmente quemada y ampollada de forma pareja. Guárdalos en una bolsa de plástico cerrada durante 10 minutos para que suden, luego quítales la piel quemada, las semillas, las venas y córtalos en tiras delgadas.
- Asa la base de la salsa: En el mismo comal, pon a asar los jitomates enteros, los chiles serranos, el diente de ajo y la mitad de la cebolla cortada en trozo grande. Déjalos el tiempo necesario hasta que la piel de los jitomates se marque de negro y todo quede suave.
- Martaja las verduras: En un molcajete o en la licuadora usando toques muy breves, muele primero el ajo con el trozo de cebolla asada y un poco de sal. Agrega los chiles serranos y al final los jitomates; la idea es que la salsa conserve trocitos visibles y no quede totalmente molida.
- Acitrona la cebolla con las rajas: Filetea en plumas la otra mitad de la cebolla. Pon a calentar la manteca o el aceite en una cazuela de barro o un sartén hondo, echa la cebolla y muévela hasta que se ponga transparente; vacía las tiras de chile poblano y sofríe todo junto por unos tres minutos.
- Sazona el caldo: Vierte la salsa martajada sobre la cazuela con las rajas y agrega un chorrito de agua para darle fluidez. Prueba de sal, revuelve y deja que rompa el hervor a fuego medio para que el caldito tome todo el sabor del guisado.
- Incorpora el huevo: Bate ligeramente los huevos en un plato con una pizca de sal. Fríelos aparte en un sartén con poco aceite hasta formar una torta dorada, córtala en trozos medianos e intégralos con cuidado dentro de la cazuela con la salsa hirviendo.
- Reposado final: Tapa la cazuela y deja cocinar a fuego bajo durante tres minutos más para que el huevo se impregne bien del jugo del chile. Sirve bien caliente directamente al plato.
También puedes ver la receta original aquí:
KVS