Las opciones de postres frescos y ligeros siempre se convierten en las preferidas cuando buscamos cerrar la comida con algo dulce pero sin sentir pesadez en el estómago.
La combinación de la flor de jamaica con la chía da como resultado un postre fresco, de tono rojizo vistoso y con una textura muy particular que atrapa desde la primera cucharada. Te explicamos paso a paso cómo conseguirla.
¿Qué ingredientes lleva la gelatina de jamaica con chía?
A diferencia de las gelatinas comerciales empaquetadas que suelen contener altos niveles de azúcar y saborizantes artificiales, preparar esta versión en casa te permite controlar los ingredientes y disfrutar del verdadero sabor de la flor.
Es una gran alternativa para consentir a la familia a cualquier hora del día o para ofrecer como un aperitivo refrescante en los días calurosos; lo más atractivo de esta receta es lo sencilla que resulta su elaboración, pues no requiere de técnicas complicadas ni de herramientas especiales en la cocina.
Con unos cuantos pasos de cocción y unos minutos de refrigeración, lograrás un postre casero delicioso y súper natural para compartir. Esto es lo que vas a necesitar:
- 1 taza de flor de jamaica seca
- 4 tazas de agua limpia
- 3 cucharadas soperas de semillas de chía
- 4 sobres de grenetina en polvo sin sabor (28 gramos en total)
- 1/2 taza de agua fría para hidratar la grenetina
- 3/4 de taza de azúcar, miel o el endulzante que utilices en casa
¿Cómo hacer una gelatina de jamaica con chía?
- Pasa la flor de jamaica por un chorrito de agua breve en el colador para retirarle los restos de tierra o polvo que pueda traer del empaque.
- Pon a calentar tres tazas y media de agua en una olla y agrega la jamaica limpia; deja que hierva suavemente durante ocho minutos para que suelte todo su color y sabor concentrado.
- Cuela el líquido caliente sobre un recipiente amplio para retirar las flores y agrega inmediatamente el azúcar o endulzante, moviendo bien con una cuchara hasta que los granos se disuelvan por completo.
- En un vaso pequeño, mezcla las semillas de chía con tres cucharadas de agua a temperatura ambiente y déjalas reposar durante diez minutos para que inflen y formen su capa gelatinosa.
- Espolvorea los sobres de grenetina en la media taza de agua fría, mezcla con un tenedor y déjala reposar cinco minutos hasta que se ponga firme como una esponja.
- Funde la grenetina hidratada metiéndola diez segundos al microondas y viértela lentamente sobre el agua de jamaica tibia mientras revuelves para que se distribuya parejo.
- Agrega la chía ya esponjada a la mezcla de jamaica y revuelve durante un minuto usando un batidor de mano para separar todos los granos.
- Pasa una servilleta de papel con apenas una gota de aceite por todo el interior de tu molde para gelatina, asegurándote de cubrir el fondo y las paredes.
- Vacía el líquido preparado dentro del molde con cuidado y déjalo reposar sobre la mesa hasta que se entibie por completo.
- Mete el molde al refrigerador por un mínimo de cuatro horas hasta que la mezcla cuaje bien y quede firme; luego desmolda sobre un plato plano con ayuda de tus dedos húmedos y sirve bien fría. ¡Disfruta tu postre!
KVS