La salud intestinal se ha vuelto un tema cada vez más importante, especialmente porque la microbiota, que es el conjunto de bacterias que viven en el intestino, juega un papel clave en la digestión, el sistema inmunológico e incluso en el estado de ánimo.
Entre los alimentos más recomendados para fortalecerla se encuentran los búlgaros de leche (kéfir) y el yogur natural, dos productos fermentados ricos en probióticos. Pero surge una duda común: ¿cuál de los dos es mejor para la microbiota intestinal?
¿Qué son los búlgaros de leche?
Los búlgaros de leche, también conocidos como kéfir, son una bebida fermentada que se obtiene al mezclar leche con granos de kéfir, los cuales contienen una comunidad diversa de bacterias y levaduras beneficiosas.
De acuerdo con información de la Harvard T.H. Chan School of Public Health, el kéfir contiene una variedad más amplia de microorganismos que la mayoría de los yogures, lo que puede favorecer una mayor diversidad de bacterias intestinales.
Además, durante el proceso de fermentación se producen compuestos que ayudan a la digestión y pueden facilitar la tolerancia a la lactosa en algunas personas.
¿Qué aporta el yogur natural?
El yogur natural también es un alimento fermentado, elaborado mediante la acción de bacterias específicas que transforman la leche.
Según el Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos (NIH), el yogur suele contener principalmente dos cepas probióticas: Lactobacillus bulgaricus y Streptococcus thermophilus, que ayudan a mejorar la digestión y pueden contribuir al equilibrio de la microbiota intestinal.
El yogur natural, especialmente cuando no contiene azúcares añadidos, también aporta nutrientes importantes como proteínas, calcio y vitaminas del grupo B.
Búlgaros vs yogur: cuál tiene más probióticos
Diversos estudios señalan que el kéfir o búlgaros de leche suelen contener más variedad de microorganismos que el yogur.
Investigaciones citadas por la National Library of Medicine indican que el kéfir puede tener hasta decenas de especies de bacterias y levaduras, mientras que el yogur tradicional contiene menos cepas.
Esta diversidad microbiana es importante porque una microbiota variada se asocia con mejor salud digestiva y metabólica.
¿Cuál conviene más para la microbiota?
En términos generales:
- Búlgaros de leche: suelen aportar mayor diversidad de probióticos.
- Yogur natural: es más común, fácil de encontrar y también beneficioso para el intestino.
Especialistas en nutrición coinciden en que ambos pueden formar parte de una dieta saludable, siempre que se consuman en su versión natural y sin exceso de azúcares añadidos.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que incluir alimentos fermentados en la alimentación puede contribuir a mantener el equilibrio de la microbiota intestinal.
Más allá de cuál tenga más probióticos, lo importante es consumir productos naturales y de buena calidad.
El yogur con saborizantes, azúcares añadidos o ultraprocesado puede perder parte de sus beneficios, mientras que los búlgaros deben prepararse correctamente para mantener sus microorganismos activos.
En pocas palabras: tanto los búlgaros de leche como el yogur natural pueden ayudar a la microbiota, pero el kéfir suele destacar por su mayor diversidad de bacterias beneficiosas.
JCM