Cultura

“Sin puerto alguno”, un poema de Anne Carson

Poesía

Con ventanas silenciosas, ropa ausente y ángeles que flotan en la noche, Anne Carson construye en “Sin puerto alguno” una meditación sobre la ausencia y la fugacidad.

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Traducción de Jeannette L. Clariond

En la antigua lucha entre hálito y muerte, se nos concede un último sueño.

Aceptamos una oferta por la casa.

En la suma de las partes,

¿dónde están las partes?

En silencio (allí) aguardan hojas y ventanas.

Nuestro tendedero desnudo corta la inclinación de la noche.

Y en un lamento por el perdido atuendo de la luz celestial

ángeles y detritus pasan flotando frente a nuestra cancela aún cerrada.


Este poema pertenece al volumen Decreación (Vaso Roto, 2020).

AQ / MCB

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Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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Laberinto es una marca de Milenio. Todos los derechos reservados.  Más notas en: https://www.milenio.com/cultura/laberinto
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