Cultura

Kim Manresa, la mirada que 'capturó' a los Nobel: "El ser humano tiene una parte muy dramática y muy hermosa"

El fotógrafo barcelonés presenta su libro, una galería donde reúne a treinta galardonados con la distinción que otorga la Academia Sueca.

“Para mí es más importante el hombre que me da la verdura que Vargas Llosa, porque Vargas Llosa no me da de comer”, dice Kim Manresa (Barcelona, 1961), fotógrafo que en la edición 2025 de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara presenta el libro El otro Nobel, en el cual expone la intimidad de treinta escritores reconocidos con este galardón.

En el libro, respaldado por la editorial Debate, José Saramago, Wole Soyinka, Annie Ernaux, J. M. Coetzee y Jon Fosse no posan para Manresa, se muestran al natural ante su cámara. “Con Kenzaburo Oe fuimos a dar la vuelta al metro (de Tokio) y acabamos borrachos en una taberna”, recuerda sobre su primer entrevistado.


Aunque El otro Nobel comenzó antes de ese paseo con Kenzaburo Oe. Tras haber fotografiado escuelas en 120 países, para presentar el proyecto, Kim Manresa le pidió a un amigo, el periodista Xavi Ayén, conseguir la dedicatoria de algún galardonado. Y fue José Saramago quien accedió a hacer un texto “sobre el derecho a la educación y la lectura”. De esa cercanía con el escritor portugués, el fotógrafo decidió “sacar la máscara” de otros Nobel porque “ante el público son unos genios que imponen”, pero detrás “hay una cara humana que va a comprar al mercado, que se emborracha con sus amigos”.

“Quería la parte humana, porque destacan en su ambiente, pero son personas normales”, explica.

Llegar a algunos escritores fue complicado. Por ejemplo, con Gabriel García Márquez vivió un proceso “casi de película” que implicó la ayuda de la agente literaria Carmen Balcells y quedarse dos días en un hotel esperando una llamada. Cuando el teléfono por fin sonó, le indicaron que un carro pasaría por él para llevarlo al domicilio del escritor colombiano, quien con humor le preguntó: ¿Cuánto le ha pagado a mi mujer para hablar conmigo? Ahí nos dijo que dejaba de escribir”.

Apasionado de la vulcanología, la arqueología y la botánica, Kim Manresa nunca pensó ser fotógrafo. De hecho, llegó a esta actividad de manera fortuita: 

El fotógrafo barcelonés presenta su libro, una galería donde reúne a treinta galardonados con la distinción que otorga la Academia Sueca.
El fotógrafo capturó de cerca la vida de 30 Premios Nobel | Ariel Ojeda

“Tenía trece años y mis padres me regalaron una cámara de cartón. Aún vivía Franco y era una época con revueltas. Entonces, salgo de la escuela y veo una manifestación con la policía golpeando. Quince días después, vinieron de Barcelona haciendo un reportaje sobre la transición en la periferia de los barrios. Me buscaron y dijeron: Queremos ver las fotos. Las enseñé y me las compraron todas. Dejé la escuela y me dediqué a la foto”.

¿Cuál es tu definición de la fotografía?

La foto es la herramienta que he usado para retratar lo que me interesa, la cámara es un instrumento. No me considero un fotógrafo, sino un explicador de historias que usa la cámara para plasmar una inquietud.

Los derechos humanos son tu especialidad. ¿Cómo retratas tragedias o conflictos sin drenarte emocionalmente?

El ser humano tiene una parte muy dramática y una muy hermosa. No se trata de darle más peso a una sobre otra, sino conseguir un equilibrio. En Bangladesh las mujeres no tienen ni voz ni voto. Ahí conocí la historia de una niña de doce años que se casó con un hombre de ochenta años. La noche de relación, la niña se fugó y como venganza la detuvieron y quemaron. Mi idea fue comprar telas y maquillaje y empecé a maquillarme y a ponerme las telas. Compré dos cámaras baratas y se las di para que me retratara. Así se rompió el hielo. Organizamos una guerra de cojines y ahí hice el reportaje. Cuando todos buscaban la cara dramática, desfigurada, las fotos que publiqué mostraban que, a pesar de su desgracia, era una niña.

El teléfono ha generado más máscaras, la idea de que es más importante la apariencia.

El móvil es un gran invento, pero nos ha vuelto más individualistas y creernos en un mundo que no es verdad.

¿Pero dónde encuentras esperanza?

Veo un panorama difícil, habría que cambiar la sociedad, una revolución completa. Cuando yo era pequeño, jugaba con mi padre. Ahora para que un niño se calle, les dan el móvil. Con este panorama no sé qué decir, lo veo muy negro. No soy pesimista, soy realista.

​LHM


Google news logo
Síguenos en
Yair Hernández
  • Yair Hernández
  • juan.hernandez@milenio.com
  • Es periodista especializado en temas de cultura y entretenimiento. Actualmente trabaja como reportero para Milenio.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.