Este jueves, familiares y amigos de Iván Raúl, mexiquense víctima del derrumbe del edificio en San Antonio Abad, le dieron el último adiós.
Una carroza blanca trasladó el cuerpo del joven de 33 años de edad, desde su vivienda marcada con el número 92 de la calle 19 de la colonia Esperanza del municipio de Nezahualcóyotl hasta el panteón Los Rosales en el municipio de Chimalhuacán.
Soñaba con comprar un terreno y contruirle una casa a su esposa e hijos
Ivan Raúl, trabajaba para sacar a sus hijos adelante, soñaba con juntar el suficiente dinero que le permitiera comprar un terreno y construirle una casa a su esposa e hijos, pero el lunes sus anhelos se rompieron durante el derrumbe de un edificio en la Ciudad de México.
“Un hombre muy trabajador y tranquilo, aquí todos lo conocemos como una persona que se dedicaba a su familia y nada más, no era de problemas ni se metía con nadie y pues es muy lamentable todo esto que pasó sobre todo por los niños, porque él era su sustento”, aseguró una de sus vecinas.
Desde el miércoles, sus compañeros de trabajo, quienes también trabajan para la misma constructora y que estuvieron en el mismo sitio del accidente acudieron para despedirlo.
Iván empezó como ayudante de albañilería, pero sus ganas de salir adelante lo llevaron a aprender a manejar todas las máquinas utilizadas en las obras y operaba maquinaria en la Desarrolladora Metropolitana encargada de la demolición de este inmueble afectado por los sismos de 2017.
Su familia y amigos lo recuerdan como un hombre tranquilo, serio, dedicado a su familia y que no mantenía problemas con nadie.
kr