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  • Por teléfono y WhatsApp, asesoran a jóvenes en Guanajuato para abortar; advierten que es delito

  • En caso de un embarazo producto de un delito sexual o violación, en Guanajuato, el aborto inducido no amerita sanción ni pena.
Quien brinda la información sobre el aborto explica que únicamente emplean dos medicamentos. | Dany Béjar.
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En Guanajuato, colectivos dan acompañamiento a mujeres, incluso a menores de edad, para interrumpir el embarazo. El proceso se realiza de manera anónima: solo se requiere adquirir un medicamento administrado vía oral, además de seguir todas las indicaciones proporcionadas por llamada telefónica, mensajes de WhatsApp o redes sociales.

El proceso no tiene costo y puede realizarse cualquier día de la semana. En caso de que la mujer que desea interrumpir el embarazo no tenga recursos económicos, recibe apoyo con un porcentaje para la compra del medicamento, ya que, aseguran, tienen trato directo con una farmacéutica.

MILENIO contactó al colectivo Irapuato Feminista, que a través de redes sociales ofrece este “acompañamiento seguro desde casa”. Durante la llamada, la persona que atiende no solicita nombre ni edad, pero sí pide conocer la fecha de la última menstruación registrada antes del embarazo, con el objetivo de calcular las semanas de gestación y determinar el procedimiento y medicamento recomendado.

Durante la llamada telefónica, la mujer que atiende pregunta:

¿Te realizaste prueba? ¿Fue de sangre, orina, ultrasonido o algún otro método?

A lo que se responde:

Fue de orina, la casera.

En la conversación, quien brinda la información explica que únicamente emplean dos medicamentos y señala que la farmacéutica con la que tienen contacto puede hacerlos llegar a cualquier domicilio.

“Al ser ellos quienes nos envían el medicamento, tenemos la ventaja de que pueden enviarlo directamente al lugar donde eres, sin importar si eres de Ciudad de México o de una zona rural”, afirma, al mismo tiempo que recomienda buscarlos en redes sociales.

Se le pregunta de manera directa:

¿Sí es seguro el acompañamiento? Porque tengo miedo.

A lo que responde: “Sí, cualquier duda, si tienes algo en específico que quieras escuchar o quieres aclararlo, es mejor resolverlo que andar con la angustia”.

MILENIO pregunta:

¿Cómo son esos acompañamientos?

La respuesta es: “Mediante medicamentos. Nosotras tenemos un protocolo específico para cada uno. Con (uno de ellos) dura aproximadamente cada toma, que es cada tres horas y media, con un lapso de absorción del medicamento vía sublingual de 30 minutos. Entonces dura aproximadamente cuatro horas cada toma; son tres tomas o hasta su expulsión”.
Después explica el procedimiento: “Tienes que esperar un día la absorción y después realizar las tomas”.

Durante el proceso, la mujer que decide someterse a la interrupción del embarazo con una “acompañante” tendrá monitoreo en todo momento por mensaje, aunque se aclara: “Porque es un lapso de horas muy largas para estar en llamada; cualquier emergencia que tú presentes, primero me mandas mensaje y ya que te conteste, realizamos la llamada”.

En Guanajuato, colectivos dan acompañamiento anónimo por redes sociales a mujeres incluso menores de edad para interrumpir el embarazo.
MILENIO contactó a un colectivo que a través de redes sociales ofrece este acompañamiento. | MILENIO

No atienden en lugares físicos, solo por mensajes

Durante la llamada se pregunta si la interrupción del embarazo puede realizarse en un lugar físico, a lo que se responde que no, debido a que no cuentan con espacios para ello por motivos de seguridad.

Después se pregunta:

¿Qué pasa si hay alguna complicación?

La respuesta es: “Nosotros manejamos un protocolo más allá de brindar asesoría médica o de administración de medicamentos; también es que cuentes con una persona de confianza que pueda acompañarte y que sea en un horario en el que puedas acudir al médico. Es muy poco probable que ocurra algo; lo que más suelen decir las chicas es el miedo a desangrarse, que es muy poco probable, a menos de que cuentes con alguna enfermedad que te impida la coagulación de la sangre o diabetes avanzada”.

La mujer asegura que antes de brindar el acompañamiento también se realiza un cuestionario a la interesada para detectar si tiene alguna afección médica que pueda poner en riesgo su salud durante la interrupción del embarazo.

Se insiste:

¿Y una vez que yo empiece a tomar el medicamento, cuánto tiempo tardaría en tener el aborto?

“Bueno, depende del cuerpo de cada una. Normalmente es en la segunda o tercera toma del medicamento, como a las ocho o 12 horas del proceso”.

Además, advierte que después de la interrupción del embarazo habrá sangrado porque el útero está “haciendo limpieza de todo el tejido y avisándole al cuerpo que ya no está ahí”.

¿Y ustedes son médicos como tal?

A lo que responde: “La formación de las chicas sí son médicas que nos brindan esta asesoría como acompañantes”, dejando claro que son colectivas autogestivas y que no pertenecen a ninguna institución médica.

El acompañamiento se da solo una vez que se envíe el ultrasonido

El siguiente paso consiste en enviar información para corroborar los datos del embarazo: un ultrasonido clínico, que puede acompañarse de una prueba de sangre y, de ser posible, un ultrasonido pélvico para descartar un embarazo ectópico.

Se explica que, de tratarse de un embarazo ectópico —es decir, fuera del útero—, llevarlo a término implica poner en riesgo la vida de la mujer.

Entonces se pregunta:

¿Me pueden atender aunque sea menor de edad?

A lo que responde:

Sí.

La llamada de consulta, con una duración de 16 minutos y 45 segundos, concluye cuando la persona únicamente se identifica como “Irapuato Feminista”, sin proporcionar su nombre.

En Guanajuato, colectivos dan acompañamiento anónimo por redes sociales a mujeres incluso menores de edad para interrumpir el embarazo.
El acompañamiento se da solo una vez que se envíe el ultrasonido. | MILENIO

"Sí es un poco doloroso, pero es soportable"

A diferencia del colectivo Irapuato Feminista, que sí recibió la llamada telefónica, Arder Violeta únicamente atendió mediante mensajes vía Instagram.

MILENIO preguntó:

Quiero abortar, pero quiero estar bien informada.

La respuesta fue: “Nosotras te acompañamos de manera segura desde casa con medicamento. Para esto necesitamos primero confirmar el embarazo y las semanas exactas de gestación”.

Al preguntar:

¿Cómo es el proceso?

Respondieron: “El procedimiento consiste en un número de tomas que se hacen durante un periodo de tiempo, pero para compartírtelo necesitamos verificar las semanas de gestación con un ultrasonido”.

En un mensaje posterior, el colectivo advierte: 

“Sé que probablemente hiciste esta cuenta para evitar que se sepa tu identidad y lo entendemos, pero por seguridad debemos verificar que seas tú quien voluntariamente quiere hacer el procedimiento. ¿Nos podrías proporcionar un audio diciendo la hora exacta, por favor?”.

Una vez enviado el audio con voz de mujer, la conversación continúa vía Instagram.

“Nosotras las acompañamos de forma virtual. En el momento de iniciar la interrupción debemos mantener contacto en todo momento. Las tomas dependen de las semanas que tienes; estas varían y se deben seguir las indicaciones al pie de la letra para que el proceso sea exitoso. Se debe tener una preparación previa y cuidados posteriores al procedimiento”.

En un mensaje posterior solicitan el ultrasonido y piden que se cubra el nombre para mantener el anonimato.

Se especifica que el estudio sirve para verificar las semanas de embarazo y, con ello, canalizar a la mujer con una “acompañanta”.

MILENIO insistió mediante mensaje:

¿Te puedo llamar? Es que tengo dudas y la verdad tengo miedo.

La respuesta fue: “Por seguridad de ambas, no podemos recibir llamadas. Sin problema puedes dejarme tus dudas y te las voy resolviendo, va”.

De manera inmediata, en un segundo mensaje, se advierte:

“Si lo que buscas es que te dé el procedimiento completo, no podemos hacerlo, ya que nos ha pasado que hacen el procedimiento solas y eso pone en riesgo su bienestar. Pero créeme que es un proceso seguro; si es un poco doloroso, pero es soportable. Únicamente debes estar acompañada en todo momento por una persona de tu confianza”.

Durante la conversación virtual, se informa que se trata de una menor de edad y que sus padres no están enterados, por lo que recomiendan: 

“¿Hay forma de que puedas hacer el procedimiento en otro lugar o que tus papás no vayan a estar en tu casa por mucho tiempo, con algún adulto que esté al pendiente de ti?”.

La conversación concluye con la solicitud del ultrasonido para verificar las semanas de embarazo y continuar con el proceso.

En Guanajuato, colectivos dan acompañamiento anónimo por redes sociales a mujeres incluso menores de edad para interrumpir el embarazo.
Durante la conversación virtual, se informa que se trata de una menor de edad. | MILENIO

“Mentalmente es una carga muy fuerte”

En noviembre de 2025, la vida de Eduardo y Samantha, de 19 y 22 años de edad, dio un giro luego de tomar la decisión más importante hasta ese momento: interrumpir un embarazo de tres semanas, tras mantener una relación de noviazgo de apenas tres meses.

Ambos eran empleados de un bar, con un futuro incierto y sin recursos económicos suficientes, situación que los llevó a tomar esta decisión. Para hacerlo, optaron por realizar únicamente una llamada a un colectivo y dejarse guiar mediante mensajes de WhatsApp durante el proceso.

Una conocida fue quien les proporcionó el contacto de un colectivo para recibir acompañamiento y realizar la interrupción del embarazo.

“Mentalmente es una carga muy fuerte”, recuerda Eduardo, quien confiesa que tardaron tres semanas en tomar la decisión de abortar.

MILENIO tiene plenamente identificada a la pareja; sin embargo, solo Eduardo aceptó dar su testimonio de manera anónima. Reconoce que después de este proceso la relación terminó.

Eduardo relató que acompañó a Samantha a realizarse el ultrasonido y la prueba sanguínea para corroborar si realmente estaba embarazada. Recuerda que, con temor, abrieron el sobre donde estaban los resultados y, con un tono de voz bajo, dice: “Efectivamente, sí estaba embarazada”.

“Somos personas bastante jóvenes, no sabíamos qué hacer”, expresa con un nudo en la garganta.

Antes de contactar al colectivo, explica que buscaron varias alternativas, entre ellas grupos en Facebook donde mujeres pedían ayuda para abortar. Fue así como descubrieron que existían redes de “acompañantes” en León y otros estados.

“La finalidad de esas personas es acompañar a las mujeres que están solas”, dice Eduardo, quien reconoce que, pese a ello, ninguno de esos grupos les ofrecía la confianza suficiente para contactarlos.

Al obtener el número telefónico del colectivo, que asegura opera en León, llamaron y atendieron todas las indicaciones. La primera fue enviar el ultrasonido para confirmar que realmente tenían tres semanas de gestación.

“Tuvimos que decir que yo era su amigo, por lo mismo de que no fuera a haber un conflicto de intereses y que ella estuviera protegida”, relata.

Recuerda que fueron acompañados por la joven durante la primera dosis, pues les indicaron tomar tres pastillas cada tres horas hasta completar tres dosis.

“La primera dosis es la más fuerte, y la segunda y tercera son más como para realizar una limpieza”, recordó, como si estuviera viviendo nuevamente aquel momento.

Hubo una llamada telefónica y el seguimiento fue por mensajes

Eduardo explicó que, al tomar la primera dosis, hubo una llamada telefónica con la acompañante, quien se mantuvo en contacto durante 40 minutos. Sin embargo, fue casi dos horas después cuando las contracciones se volvieron más intensas.

“Son contracciones muy, muy, muy fuertes, al punto de casi, casi desmayarse mi pareja”.

La indicación fue que, al ingerir la segunda dosis, se mantuvieran en contacto mediante mensajes de WhatsApp.

Recordó que, durante el proceso, su novia expulsó un coágulo de sangre y el dolor disminuyó; para la tercera dosis ya no hubo sufrimiento. Después de someterse al procedimiento, Samantha permaneció una semana en reposo y no presentó secuelas.

“Yo sé que es un proceso muy difícil y, lastimosamente, hay muchísimas mujeres que pasan por esto solas… es mejor tener una ayuda virtual, eso te da muchísima calma”, asegura.

En Guanajuato, colectivos dan acompañamiento anónimo por redes sociales a mujeres incluso menores de edad para interrumpir el embarazo.
Hubo una llamada telefónica y el seguimiento fue por mensajes. | MILENIO

Hay repuntes de abortos después de Navidad

María Alcántara Loredo, integrante de la Red de Acompañantes de Aborto León, explica que desde hace 10 años realizan acompañamientos para interrumpir embarazos desde casa, mediante medicamentos y, asegura, de manera segura.

Como ejemplo, menciona que de enero a junio de este año han brindado 128 acompañamientos de aborto y señala que existen repuntes en fechas específicas, como después de Navidad, durante puentes por días inhábiles o incluso cuando comienzan los periodos vacacionales.

Deja claro que se trata de acompañamientos de aborto autogestivos, es decir, fuera del sistema médico formal.

Al preguntarle directamente:

¿Hay reincidencias de mujeres que quieran abortar?

Responde de manera contundente: “Sí pasa muy seguido; varias compañeras regresan años después (de una interrupción)”.

En sus redes sociales informan que los abortos autogestivos tienen una efectividad del 95 por ciento de los casos y menos del uno por ciento de riesgo de complicaciones graves.

MILENIO pregunta directamente:

El aborto aún no está despenalizado en Guanajuato, ¿esto es un delito?

A lo que responde: “Desde 2022, la Suprema Corte de Justicia de la Nación dio un fallo que prohíbe penalizar a las mujeres por abortar. Entonces, la penalización del aborto en Guanajuato va en contra de un mandato de la Suprema Corte de Justicia”.

Señala que actualmente existe un fallo que se discute en el Congreso del Estado para despenalizar el aborto, por lo que asegura que no pueden penalizar a las mujeres.

Después menciona que ellas, como Red de Acompañantes de Aborto León, obtuvieron un amparo: 

“El fallo que dio la jueza es que a las mujeres que firmamos se nos permite abortar sin ser penalizadas. Entonces, dentro de las firmantes no tenemos, bajo ningún motivo, alguna forma en que se nos penalice. Incluso las mujeres que no firmaron esta demanda no pueden ser penalizadas porque la Suprema Corte dice que es anticonstitucional”.
En Guanajuato, colectivos dan acompañamiento anónimo por redes sociales a mujeres incluso menores de edad para interrumpir el embarazo.
La Red de Acompañantes de Aborto León, explica que desde hace 10 años realizan acompañamientos para interrumpir embarazos. | Red de acompañantes León

Por ello insiste en que no se puede sancionar en Guanajuato a las mujeres que deciden abortar, e incluso señala que esta es una de las preguntas más frecuentes que reciben: 

“Como aborto autogestivo con medicamento, puede ser durante el primer y segundo trimestre; en el tercer trimestre ya tendría que ser en un espacio de salud por los aparatos que utilizan, porque nosotras no tenemos las capacidades para hacer un procedimiento de ese tamaño”, explica.

Afirmó que es un hecho que las mujeres abortan en Guanajuato y que, en muchas ocasiones, son apoyadas por colectivos feministas y proaborto, los cuales no excluyen a menores de edad, pues entienden la situación por la que atraviesan.

El aborto es un delito que se sanciona con prisión en Guanajuato

Por su parte, el presidente del Colegio de Abogados de León, Víctor Manuel Sánchez Quiroz, dejó claro que en Guanajuato el Código Penal del Estado contempla penas por el delito de aborto.

Explicó que la mujer que consienta que se le practique un aborto, cuando no sea producto de una violación, puede enfrentar una sentencia de tres a seis años de prisión, además de una multa de cinco a 30 días.

Pero además, quien cause el aborto —incluido un médico— puede ser condenado de uno a tres años de prisión y recibir una multa de 10 a 30 días.

Al preguntarle sobre la situación del aborto en menores de edad, respondió: 

“Los menores de edad tienen un tratamiento diferente; tendríamos que analizarlo en específico. ¿Cómo fue la situación? Porque habría que ver exactamente si el menor de edad decide interrumpir el embarazo. Depende de cuántos años tenga, pero normalmente es lo mismo que una persona adulta en este caso”.

Dejó claro que, en caso de un embarazo producto de un delito sexual o violación, en Guanajuato este delito no es punible, es decir, no amerita sanción ni pena, y las instituciones de salud pública deben garantizar la interrupción legal del embarazo.

Mientras tanto, el abogado penalista Jorge Estrada Álvarez señaló que estas prácticas de “acompañantes” son riesgosas, especialmente cuando se trata de menores de edad.

Aclaró que si un colectivo cuenta con un amparo para la interrupción del embarazo, este únicamente protege a la persona que lo promovió y no a un colectivo completo: 

“En el Código Penal de Guanajuato se considera delito. Sin embargo, pueden acudir ante la Suprema Corte en amparo directo y reclamar la inconstitucionalidad del tipo, y les van a conceder el amparo para el efecto de que no se les imponga ningún tipo de sanción”.

Consideró que la Fiscalía General del Estado no está investigando estos casos de acompañamiento “porque al final va a haber una concesión de amparo”; sin embargo, puntualizó que, en la letra de la ley y en lo establecido en el Código Penal, sigue siendo considerado un delito tanto para quien lo practica como para la mujer que lo realiza.


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Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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