Ciencia y Salud

Criar sin heridas de la infancia: psicólogo revela la pregunta clave que todo papá y mamá debe hacerse para lograrlo

Emiliano Villavicencio explicó a MILENIO que las heridas de la infancia pueden surgir por actos conscientes o inconscientes de los padres.

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Cuando se habla de crianza, la frase de “nadie sabe cómo ser mamá o papá” puede motivar a padres y madres —especialmente primerizos —a buscar apoyo en libros, psicólogos o incluso coaches para sobrellevar la educación de sus hijos o hijas.

Pero aún con la vasta información disponible en redes y físicamente, existen temas que, por carecer de “un ABC”, normalmente se aprenden a base de prueba y error. Y aunque las heridas de la infancia entran en este espectro, existen bases para evitarlas en las y los hijos.

A un paso del trauma

Una línea delgada pinta la diferencia entre una herida de la infancia y un trauma: el segundo conlleva una huella anémica o emocional, capaz de estructurar la personalidad que la o el pequeño ostentará en su adultez. Algo que no sucede con la primera, pues se limita a ser sólo una circunstancia emocional desagradable.

¿Y qué depende que la herida pase hacia el espectro traumático? La educación y crianza que reciba de su mamá o papá.

“Una herida puede volverse traumática si no se elabora adecuadamente”, destacó el psicólogo, Emiliano Villareal, a MILENIO.

Por esa razón, más allá de enlistar reglas o presentar un instructivo para evitar las heridas de la infancia, el también docente habló de ciertas claves que deben regir la crianza de las y los hijos —las cuales, a su vez, previene la aparición de heridas de la infancia.

“Dado que no se conoce la repercusión o la consecuencia de un simple acto, se puede generar una herida”.
Las heridas de la infancia surgen por la educación que el niño o la niña reciba
Las heridas de la infancia surgen por la educación que el niño o la niña reciba | Magnific

​La pregunta clave

Pensando que el común denominador de las y los padres es educar a sus hijas e hijos a base de respeto y amor, Villarreal plantea una pregunta que puede servir de guía para evitar las heridas de la infancia en la crianza: “¿Cómo lo va a vivir el o la niña?”

“Desde ahí pensar si es una buena idea o decisión la que estamos pensando”.

Esto puede aplicarse tanto en situaciones cruciales como enseñar límites (por ejemplo, pensar “¿cómo interpretará mi hijo el ‘no’ si se lo digo con voz fuerte?) o normas de convivencia (“¿cómo le afectará si lo obligo a saludar de beso a un desconocido?”), así como en las más cotidianas, por ejemplo, el juego.

“De repente el adulto, en su fantasía de divertirse con el niño, puede jugar a esconderse cuando comienza a dar sus primeros pasos. (...) El pequeño se aleja caminando solo, el cuidador se esconde y, cuando el pequeño voltea a buscar al cuidador, ya no lo ve.
(...) Ahí la intención es válida —tiene que ver con lo lúdico y con la diversión —pero dado que no conoce la repercusión o la consecuencia de ese simple acto de ‘jugar al escondite’, puede generar una herida de abandono o traición”.

ASG

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Alejandra Sigala
  • Alejandra Sigala
  • Egresada de la UNAM. Te explico las tendencias en redes sociales y los temas que despiertan tu curiosidad en el día a día. Escucho, amo y a veces escribo sobre K-Pop. Me encanta bailar y los gatos.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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