Dejar el celular durante varias semanas podría tener un impacto mucho más grande de lo que muchos imaginan. Un experimento realizado con miles de estudiantes en Europa encontró cambios importantes en la salud mental, el descanso y hasta en la manera en que los jóvenes perciben las redes sociales.
La iniciativa reunió a estudiantes de Austria, Alemania, Suiza e Italia, quienes aceptaron apagar voluntariamente su teléfono móvil durante 21 días como parte de un proyecto impulsado por la televisión pública austríaca ORF.
El objetivo era sencillo: descubrir qué ocurre cuando los adolescentes se alejan por completo del smartphone y pasan más tiempo lejos de las pantallas.
El experimento reunió a más de 70 mil estudiantes
El proyecto llamado “El gran experimento del teléfono móvil Dok 1” contó con la participación de unos 72 mil alumnos de entre 10 y 18 años.
De ellos, cerca de 46 mil completaron cuestionarios científicos antes, durante y después del experimento para medir cambios relacionados con sueño, bienestar emocional y uso de internet.
Los resultados mostraron que muchos jóvenes llegaron al estudio con dificultades para dormir, síntomas de depresión y un uso considerado problemático de internet.
Tras pasar tres semanas sin celular, especialistas detectaron mejoras importantes en distintos indicadores relacionados con la salud mental.
Dormían mejor y reportaron menos síntomas de depresión
Uno de los hallazgos más llamativos fue la mejora en la calidad del sueño.
De acuerdo con los resultados, las dificultades para dormir disminuyeron un 23% después de las tres semanas sin teléfono móvil.
También hubo cambios relacionados con el bienestar emocional. La proporción de estudiantes que ya no reportaban síntomas depresivos aumentó alrededor de un 15% al finalizar el experimento.
En términos generales, los investigadores señalaron que el bienestar mental mejoró aproximadamente un 18% entre quienes participaron.
Incluso semanas después de terminar el reto, muchos de los beneficios todavía seguían presentes, aunque algunos participantes retomaron parcialmente sus hábitos digitales.
El apoyo entre amigos fue clave para completar el reto
La conductora Lisa Gadenstätter explicó que gran parte del éxito del experimento se debió a que los estudiantes participaron en grupo.
Según contó, el apoyo entre amigos ayudó a que muchos adolescentes resistieran la ansiedad de estar lejos del celular y las redes sociales.
Sin embargo, también hubo quienes abandonaron el reto desde el primer día debido a la necesidad de mantenerse disponibles o por presión familiar, ya que algunos padres se preocupaban por no poder contactarlos fácilmente.
Otro dato que llamó la atención fue que dos tercios de los jóvenes participantes dijeron estar a favor de restringir las redes sociales para menores de edad después de vivir la experiencia sin smartphone.
Con información de EFE / JCM