En el marco del Día del Psicólogo, profesionales de la salud mental señalaron que uno de los principales retos de la actualidad es enfrentar la desinformación, el estigma social y el uso excesivo de herramientas tecnológicas que, aunque pueden orientar a las personas, no sustituyen un proceso terapéutico profesional.
El psicólogo clínico Enrique Blanco, quien cuenta con 15 años de experiencia, explicó que actualmente uno de los desafíos más importantes para la psicología es la utilización de inteligencias artificiales como sustituto de la atención especializada. Indicó que muchas personas recurren a estas herramientas buscando respuestas inmediatas a sus problemas emocionales, lo que puede provocar que pospongan acudir con un profesional.
En entrevista para Multimedios Puebla, detalló que, a diferencia de una respuesta automática, la terapia psicológica implica un proceso de autoconocimiento, análisis y cuestionamiento personal que requiere tiempo y acompañamiento. Señaló que no todas las problemáticas se identifican en una primera consulta, sino que se desarrollan a lo largo de distintas sesiones, permitiendo a las personas comprender patrones de comportamiento, emociones y conflictos que afectan su vida cotidiana.
“El tratamiento profesional confronta a las personas con sus circunstancias y les permite reflexionar sobre sí mismas. Una inteligencia artificial puede dar una respuesta inmediata, pero difícilmente puede acompañar un proceso profundo de transformación personal”, expresó.
Otro de los temas que consideró preocupantes es el estigma que todavía existe hacia quienes buscan apoyo psicológico. Enrique Blanco lamentó que aún prevalezca la idea de que acudir a terapia es señal de debilidad o falta de fortaleza emocional, cuando en realidad representa un acto de valentía y responsabilidad personal.
Comentó que todavía existe una cultura donde muchas personas prefieren ocultar que reciben atención psicológica por temor a ser señaladas o juzgadas socialmente. Sin embargo, destacó que reconocer que algo no está funcionando emocionalmente y buscar ayuda profesional es el primer paso para mejorar la calidad de vida.
Asimismo, mencionó que la psicología continúa siendo una profesión infravalorada, ya que en muchas ocasiones se piensa que ciertas actividades recreativas como hacer ejercicio, salir con amigos, distraerse o convivir con mascotas pueden reemplazar la terapia. Aunque reconoció que estas acciones son positivas y necesarias para el bienestar, aclaró que no sustituyen el trabajo terapéutico que ayuda a identificar conflictos internos y conductas repetitivas.
Explicó que el verdadero objetivo de la terapia es ayudar a las personas a conocerse, cuestionarse y replantear las posturas que tienen frente a su vida, algo que difícilmente puede lograrse únicamente mediante distracciones o consejos superficiales.
Siempre quiso apoyar a las personas
Respecto a su vocación, Enrique Blanco compartió que decidió dedicarse a la psicología porque considera profundamente gratificante acompañar a las personas en procesos de crisis, dolor e incertidumbre. Señaló que uno de los aspectos más valiosos de su profesión es observar cómo los pacientes descubren capacidades y fortalezas que antes desconocían.
“Es muy significativo acompañar a alguien en momentos tan íntimos y complejos de su vida, ayudarle a encontrar una dirección y a asumir responsabilidad sobre sus decisiones”, comentó.
Por ello, destacó la importancia de que los profesionales de la salud mental permanezcan en constante actualización y preparación, debido a la gran responsabilidad que implica trabajar con personas que depositan su confianza en ellos.
Finalmente, Enrique Blanco hizo un llamado a la población para prestar mayor atención a la salud mental, al señalar que esta influye directamente en la manera en que las personas piensan, sienten, trabajan y se relacionan con los demás.
En este Día del Psicólogo, el especialista insistió en que cuidar la salud mental debe verse como una prioridad y no como un tema tabú, recordando que todas las personas atraviesan momentos difíciles y que pedir ayuda profesional nunca debe considerarse motivo de vergüenza.
CHM