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‘La sirena y el jubilado’, de Élmer Mendoza: un héroe cansado
En su nueva novela, ‘La sirena y el jubilado’, Élmer Mendoza pierde fuerza narrativa; apela a lugares comunes y deja que los personajes se diluyan en clichés dentro de una trama predecible. -
Siempre hay algo tras el muro: sobre ‘Breve interrupción del diluvio’, de Jonathan Minila
En ‘Breve interrupción del diluvio’, Jonathan Minila territorios perturbadores en casas y ciudades. Logra un terror que desdibuja la frontera entre lo cotidiano y lo monstruoso. -
Madre en fuga: ‘Con todas mis letras’, de Bárbara Colio
‘Con todas mis letras’, novela de Bárbara Colio, sigue a Elena, marcada por la desaparición de su madre, en una historia que deriva en melodrama y pierde tensión narrativa. -
Un amigo del abismo: sobre ‘Fango’, de Guillermo Fadanelli
En ‘Fango’, Guillermo Fadanelli recupera a Benito Torrentera en un mundo de desencanto, donde reflexión, violencia y deseo revelan la miseria humana. -
‘Respirar bajo el agua’, de Olivia Teroba: una estampita antropológica
En ‘Respirar bajo el agua’, de Olivia Teroba, la inmediatez y la denuncia social dominan el relato; la escritura se vuelve lineal, pues sacrifica riesgo estético. -
Iluminados y suicidas: Jim Jones y el Templo del Pueblo en la novela ‘Los seguidores’
En ‘Los seguidores’, Alma Mancilla toma como punto de partida el suicidio colectivo del Templo del Pueblo para escribir una ficción del ascenso y caída de Jim Jones. -
Sin lugar en el mundo: las mujeres de ‘Quehaceres y desasosiegos’
En ‘Quehaceres y desasosiegos’, Bibiana Camacho retrata mujeres convertidas en sombras, objetos o fantasmas. Sus cuentos exploran el anonimato y una violencia difusa. -
En el diván del analista
‘Neblina afuera’, de Iveth Luna Flores, se compone de ensayos autoficcionales, un ejercicio confesional centrado en el dolor familiar y la identidad. -
Una historia es otra historia: crítica de ‘Los nombres de mi padre’
Daniel Saldaña París indaga sobre el origen y la memoria en ‘Los nombres de mi padre’.