Cultura

‘Respirar bajo el agua’, de Olivia Teroba: una estampita antropológica

A fuego lento

En ‘Respirar bajo el agua’, de Olivia Teroba, la inmediatez y la denuncia social dominan el relato; la escritura se vuelve lineal, pues sacrifica riesgo estético.

Cada día resulta más difícil encontrar un libro de relatos que no traiga consigo la etiqueta de esa forma de la indigencia creadora que es el costumbrismo documental. Como se ha impuesto el dogma de registrar nuestro estado de cosas —la violencia doméstica, la vulnerabilidad social, la estela de humilladas y desaparecidas…—, asistimos al triunfo de la estampita antropológica. A tal muchedumbre pertenece Respirar bajo el agua (Sexto Piso), de Olivia Teroba, cuyos ocho relatos no pasan del trazo machaconamente descriptivo: la cotidianidad es solo eso y una ruptura amorosa conduce a “Comprar ropa nueva, mucha”. ¿Qué ha sido del poder transfigurador de la literatura?

Ya el relato de apertura, “Los días del huracán”, anuncia lo que nos espera. Tiene a una esposa y madre alistándose para la boda de su hijo y una punzada que confirma sus sospechas. Tiene un intento de suicidio y a un esposo y padre con otra vida y otra familia. Tiene también una olla de arroz abandonada en el fuego que ni por asomo irradia la carga simbólica del pastel de cumpleaños del cuento de Raymond Carver porque solo es una olla abandonada en la hornilla de la estufa. Podría servir, de tan manido, para inspirar una de esas teatralizaciones del encono y la culpa que se transmiten mientras el ama de casa recoge la mesa. Ni aun “Ella está aquí”, el relato más prometedor —pues en su ambiente de cautiverio creemos adivinar a Nellie Campobello reducida a una muerta viviente por un par de vividores—, escapa a esa línea de ensamblaje de escenas que se suceden de modo rápido y convencional.

Y ya que se ha impuesto también el dogma de exhibir una sincera preocupación por el deterioro ambiental de nuestro planeta, la voz narradora de “Algo parecido al amor” no pierde oportunidad, mientras seguimos el caso de una niña secuestrada por una banda de traficantes de mujeres, de lamentar el aspecto negro del río que corre por la ciudad de Tlaxcala.

Respirar bajo el agua provoca una incómoda susceptibilidad: la novedad consiste ahora en lo más apegado a la inmediatez y a la inercia aprobada en asamblea. Es posible entonces que en poco tiempo la imaginación que enciende y fustiga todo a su paso sea tan condenable como empieza a serlo la lectura como experiencia egoísta y placentera.

Respirar bajo el agua

Olivia Teroba | Sexto Piso | México, 2025

AQ / MCB 

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Roberto Pliego
  • Roberto Pliego
  • (1961) Cursó Letras Hispánicas en la UNAM. Fue subdirector de la revista Nexos. Autor de La estrella de Jorge Campos y 101 preguntas para ser culto, es editor de Laberinto.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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Laberinto es una marca de Milenio. Todos los derechos reservados.  Más notas en: https://www.milenio.com/cultura/laberinto
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