Destaca alumna náhuatl en oratoria

Natalia Lizeth López López, de 11 años de edad, quien estudia en Escobedo, promueve valores en sus discursos.
Natalia Lizeth, la niña oradora.
Natalia Lizeth, la niña oradora. (Agustín Martínez)

Escobedo

Ella es la pequeña Natalia Lizeth López López. Tiene 11 años y cursa el sexto grado en la primaria Rodolfo de León Garza, en Escobedo.

Habitante de la colonia Andrés Caballero, su vida es como la de cualquier niña de condiciones humildes.

Sin embargo, en los últimos días ha llamado la atención no sólo en nuestra ciudad, sino en otros lugares del mundo.

Su origen náhuatl, su facilidad de palabra y su inteligencia, aunado a los mensajes que emite en sus discursos, han cautivado a miles de personas a través de las redes sociales y los canales de internet.

En marzo de 2013 participó en el Parlamento Infantil en el Congreso del Estado, y fue “diputada por un día”.

Primer lugar en la prueba Enlace entre alumnos indígenas en Escobedo, ha ofrecido discursos en eventos gubernamentales a nivel municipal y estatal.

Con sus mensajes busca crear conciencia entre “los grandes” para que exista una verdadera armonía.

“Que luchen por rescatar nuestras tradiciones. Que practiquen más los valores y que, desde la casa, a los niños les enseñen a decir las palabras: gracias, por favor y con permiso”, comentó.

En sus mensajes, transmitidos en videos, manifiesta su deseo de que acabe la discriminación hacia los grupos étnicos, y todos tengamos las mismas oportunidades para salir adelante.

“Que se les respete y que se fijen en esas personas, porque somos las que traemos las grandes raíces de México. Entre los valores que deben atenderse por parte de las personas, el principal es el respeto”, reiteró.

Nati, como le llaman de cariño, dice estar a favor del uso de la tecnología como herramienta de progreso, pero la gente suele mal utilizarla.

“Que ahorita dejen el celular. Que no anden mucho en el celular y en el Facebook. Que unan más a la familia, para que aprendan más valores y sientan el amor de la familia”.

A base de talento, la pequeña se ha ganado el cariño y el respeto de sus compañeros.

 

"¿Cómo se porta Natalia en el salón y en las clases?", se le pregunta al alumno Jorge Luis Obregón.

“Se porta bien, es muy inteligente”.

 

¿Qué le gusta hacer?

“No sé, pero le gustan más las matemáticas”.

Su maestra está orgullosa, pero no sólo de Nati, sino también de sus padres que han sabido guiarla.

Los padres de la niña son originarios de remotas comunidades del sur de Veracruz. Se ganan la vida en trabajos modestos y tienen otros dos hijos.

“Hay muchas ‘Natalias’, pero hay pocos padres de familia que ponen la atención para que el niño saque lo positivo que trae dentro, para que no se le vaya en juego, en indisciplina, en falta de respeto”, aseveró la profesora María Isabel Martínez.

Aunque aún no decide qué quiere ser de grande, Natalia tiene el sueño de aprender inglés.

“Que no se te olvide nunca que el respeto a tus papás, a tus maestros y a tus mayores, es muy importante; y que nunca se te olvide decir: con permiso, por favor y gracias”.